30 abril 2012

MENTIRAS Y MENTIRAS

Es como el que dice que tiene un problema enorme porque no es capaz de pronunciar la palabra “frigorífico”. Como el que se tapa los oídos y cuando le preguntas si te oye contesta que no oye nada. Como el que va a un programa de televisión a contar delante de todo el mundo que es tan tímido que no puede hablar en público. Como Íker Jiménez cuando habla y habla y habla y vuelve a hablar de esas chifladuras que los timadores llaman “ciencias ocultas” mientras no paran de hacerlas públicas para poder vivir de ellas. Así es “Secretos y mentiras”, el nuevo programa de Telecinco para las tardes de los sábados.


Un programa que se dedica a airear la vida de alguien en la tele para que la conozca todo el mundo no debería llamarse “Secretos y mentiras”, sino “Secretos a voces y mentiras”, o sea, “Mentiras y mentiras”. Porque, encima, el espacio inaugura en España el scripted reality, un formato televisivo que orbita alrededor de un género televisivo que es mentiroso por definición: el reality show.
Palabrería: ellos dicen que el scripted reality es un reality ficcionado que recrea de forma guionizada historias reales interpretadas por actores no conocidos (bueno: “Gran hermano” crea de forma guionizada historias ficticias interpretadas por malos actores no conocidos aspirantes a famosos). También se parece por momentos a “De buena ley”, pero este es ante todo un court-show. A ver si me entero, la telerrealidad ficcionada hace una recreación guionizada de historias adaptadas al docu-reality, con lo que podría recordar a un docu-soap , al coaching show de “Hermano mayor”, o incluso a “Pekín Express” si no fuera porque este último se trata de un reality road en formato de game show. No importa. Sea lo que sea, mientras esta especie falso documental no avise en letras grandes de que lo que vemos son solo actores divulgando historias que ya no son secretas, debería llamarse “Mentiras y mentiras”.