26 abril 2012

NO HAY NINGUNA COSA QUE TE QUIERA OÍR


No es justo. El martes por la noche Telecinco pone en manos de Jorge Javier Vázquez “Hay una cosa que te quiero decir”, un nuevo viejo programa en hora de máxima audiencia y no me queda otra que contar lo que hay. Y para eso hay que verlo. Y es en Telecinco. Y lo presenta Mermelada. Y dura cuatro horas. Y parece una versión del empalagoso “Tengo una carta para ti”, pero más empalagosa, cruzada con una versión del asqueroso “Diario de Patricia”, pero más asquerosa.

Qué va a ser justo. Cuando el martes por la noche me armo de valor y pulso el botón cinco, salgo despedido. Como cuando una piedra salta en el agua. Como cuando un asteroide rebota en la atmósfera. Como cuando una persona que está hasta el culo de Telecinco, de Mermelada, de los programas copiados, de los espacios de cuatro horas y de la asquerosa telebasura empalagosa, impacta en Telecinco con Mermelada en un programa copiado de cuatro horas repletas de asquerosa telebasura empalagosa.

No es nada justo. El señorito Vázquez ya dejó dicho varias veces que a él las críticas de televisión no le afectan. Pues claro, no te jode, a quien afectan las críticas de televisión no es a ti, sino a quienes las tenemos que hacer, a quienes tenemos que ver cómo te arrastras por el lado más lamentable de la naturaleza humana, a quienes vemos cómo cada día degradas esa magnífica herramienta que es la televisión.

No es justo ni de coña. Reencuentros. Reconciliaciones. Arrepentimientos. Vomitiva pornografía emocional de una retahíla de personas ingenuas que creen tocar el cielo contándole a Vázquez en Telecinco lo que ni Vázquez ni los dueños de Telecinco les van a contar a ellas jamás. “Hay una cosa que te quiero decir”, propone Mermelada los martes en Telecinco. Ni te molestes, tío. Ya nos conocemos y no hay ninguna cosa que te queramos oír.