16 febrero 2015

CUÉNTAME


-Abuelito, cuéntame más, ¿de verdad que al principio de la televisión los programas se echaban por la tele un día a una hora y todo el mundo los veía al mismo tiempo? No lo entiendo.

- Claro, hasta bien entrado el siglo XXI se hacía así. Las cadenas tenían lo que de aquéllas se llamaba “programación”, y tú la mirabas... No sé... Los miércoles a tal hora echaban tal serie, o un concurso, o un partido de fútbol.

- Lo del partido de fútbol lo entiendo, porque se juega a una hora. Pero lo de las series... Es como si una editorial de libros sacara un libro un día a una hora y todo el mundo lo tuviera que leer en ese momento. Qué televisión tan rara teníais. ¿Y es verdad que las cadenas sólo producían veinticuatro horas de televisión al día? No tiene sentido.

- Es que las cosas no eran como ahora, que cada día te llegan al televisor trescientos o cuatrocientos programas de cada cadena para que tú elijas cuáles quieres ver y en qué momento. Las imágenes se emitían por ondas y no se almacenaban. O algo así. Los programas no empezaban cuando encendías la tele. Podías encenderla y que ya hubieran empezado...

- ¿Cómo iban a haber empezado antes de que encendieras la tele? Seguro que esa televisión no la veía nadie. Al menos hasta que llegó... ¿cómo se llamaba? ¿Youtube?

- Sí, Youtube. En 2005. Qué recuerdos. Me acuerdo cuando en febrero de 2015 escribí una columna sobre el décimo aniversario de Youtube...

- ¿Esa columna diaria que llevas haciendo setenta años, abuelito?

- Sí... Por aquéllas, a los diez años de empezar Youtube, ya tenía más de mil millones de usuarios. Algunos de sus vídeos se habían visto más de dos mil doscientas millones de veces. Y cada minuto, cada minuto, eh, se subían trescientas horas de vídeo a esa plataforma. Ahora esos datos nos parecen muy poca cosa, pero entonces era la leche. De hecho, doce o catorce años después desaparecieron todas las cadenas de televisión antiguas.

- ¿Pero eso no fue porque las cerró ese partido bolivarista iraní que llegó al poder?

- Anda, ya te lo cuento otro día, que tengo que ponerme a escribir la columna de mañana.

- ¿Y el blog? ¿Por qué tiene ese nombre tan raro? ¿Qué significa "625 ranas"?