07 febrero 2015

CORRESPONSAL DE FRÍO



En serio, no hace falta que enviéis a un reportero al lugar más frío de España para que desde ahí nos informe de la ola polar que padecemos. En ocasiones sí es necesario informar desde el lugar en donde está ocurriendo la noticia porque sólo desde ahí se puede tener conocimiento de los aspectos más relevantes o de mayor actualidad del suceso. Pero para leer la previsión del tiempo que ha elaborado la Agencia Estatal de Meteorología no hace falta irse a Morteruelo de Ferrán Núñez (Burgos) y hacer una conexión a las nueve de la noche en un camino a oscuras bajo una intensa nevada. No añade nada ver al desdichado reportero tiritando medio congelado. Si estuviera informando de un ataque bélico sí sería razonable que el corresponsal de guerra nos diera la última hora desde el lugar de la noticia. Pero exigir a alguien que informa de que hace mucho frío que esté pasando mucho frío en el lugar en donde hace mucho frío es como pedir que se informe de una galerna en el Cantábrico desde un barquito agitado en medio de un mar enloquecido con el reportero echando la pota, o pedir que se informe de una ola de gripe tras haber contagiado al reportero para que nos dé los datos que ha facilitado el Ministerio de Sanidad con treinta y nueve de fiebre desde su cama.

(Esta columna es un sentido homenaje a Adrián Cordero, meteorólogo y representante del nuevo género periodístico de la “corresponsalía de frío”, que se pasó todo el miércoles informando de la ola polar desde el puerto de Somosierra, hasta que ya por la noche, a seis bajo cero sufriendo una intensa ventisca de nieve, dijo “no puedo hablar, estoy congelado” e interrumpió durante unos segundos su intervención. Los informativos de laSexta le deben una reparación por esta tortura gratuita, y esperamos que los mismos responsables que lo mandaron a tiritar a La Acebeda le envíen a finales de mayo a una playita del Mediterráneo para que desde un chiringuito cubra la noticia de la maravillosa temperatura que esté haciendo, en manga corta y tomándose una cañita).

1 comentario:

José Manuel dijo...

Mientras la presentadora en tirantes y sonriendo...y seguramente los directivos de la cadena calentitos frente a sus lujosas chimeneas viendo sufrir a su empleado. Yo creo que son sádicos y crueles.