07 julio 2015

LA VERDAD SOBRE EL CASO DEL SEÑOR FORTU



Experimento concluido. Los ensayos realizados por Laboratorios Telecinco son concluyentes: debemos rechazar como falsa la hasta ahora considerada ley universal de la naturaleza que afirma que los viejos rockeros nunca mueren. Si esta tesis (enunciada en su día por el investigador granadino Miguel Ríos) que afecta a todos los rockeros del universo fuera cierta, debería cumplirse y verificarse en todos y cada uno de los casos particulares de individuos rockeros que existieran en el mundo. La comunidad científica había elevado al rango de ley la inicialmente conocida como “hipótesis de Ríos” puesto que iba cumpliéndose en cada viejo rockero observado que, pasara lo que pasara, nunca moría. Sin embargo, los actuales resultados de Telecinco con Fortu, veterano cantante del histórico grupo “Obús”, muestran que este viejo rockero está marchito, exánime, muerto. Por ello debemos rechazar la entrañable pero falsa tesis que afirma que los viejos rockeros nunca mueren.

Cierto es que, a pesar de los años transcurridos desde aquel “Prepárate, va a estallar el  obús”, Fortu parecía vivo y en activo, pero no es así. Su participación en diferentes reality shows, primero como padre de una concursante de “Gran hermano”, después como participante en “Mira quién salta” y ahora en “Supervivientes” ha demostrado que Fortu solo parecía estar vivo, pero está tan muerto como el personaje del cuento de Edgar Allan Poe “La verdad sobre el caso del señor Valdemar”: estando a punto de morir, el señor Valdemar fue hipnotizado, escapando así de la muerte; sin embargo, cuando meses después se le fue a despertar, se descompuso en un instante y de él “no quedó más que una masa casi líquida de odiosa, de repugnante descomposición”. Da miedo: ¡justo lo que observamos de Fortu en Telecinco!

La investigación sigue abierta para comprobar si en el caso del señor Fortu la hipnosis fue sustituida por un encantamiento aún más terrorífico: el del dinero. “Dinero, dinero, en mi cabeza constante estás. Dinero, dinero, nunca podrás cambiar mi marcha ni mi juego”, cantaba Fortu en Obús. Menuda gilipollez.