06 julio 2015

¡QUE LLEGAN LOS ENCIERROS!



El Estado no puede hacerlo todo por nosotros. El paternalismo estatal es tan pernicioso como el empresarial. Somos los ciudadanos quienes debemos tomar nuestras propias decisiones y, ay, que me vengo arriba, guiar con temple, determinación, pulso firme, una sonrisa en los labios y una canción en el corazón los briosos corceles que tiran del carro con el que recorremos el sinuoso laberinto de la vida.

Traducción: los ciudadanos debemos hacer nuestros propios preparativos para la retransmisión de los encierros de los sanfermines de este año. No podemos limitarnos a esperar pasivamente a que RTVE haga todo el trabajo. No basta con confiar en los anuncios de la tele estatal que a bombo y platillo proclama que la retransmisión de los encierros de los sanfermines de este año supondrá el mayor despliegue técnico de la historia de los sanfermines. Tan grande que deja en nada el despliegue del año pasado, que había sido el mayor de la historia; y eso que el del anterior del anterior ya había sido el mayor de la historia por delante del anterior del anterior del anterior… y así sucesivamente, que ver a la gente jugarse la salud y la vida delante de unos animales peligrosos es lo que da sentido a la tele, y, si te descuidas, a la civilización.

Que el Estado anuncie si quiere las imágenes más extraordinarias y vibrantes tomadas por veinticinco cámaras, una en tirolina con doscientos metros de cobertura y tres súper slow motion, cinco puntos de directo en el recorrido, veinte kilómetros de cableado, producción y emisión en alta definición. Nosotros debemos hacer nuestra parte preparándonos para la retransmisión de los encierros con una puesta a punto en la que nos pongamos en forma, aumentemos la agilidad, mejoremos los reflejos y nos ejercitemos en el manejo del mando a distancia de forma que, cuando lleguen, corramos como alma que lleva el diablo, y, cuando una retransmisión nos alcance, podamos darle un quiebro haciendo zapping y poniéndonos a salvo del peligro en otra cadena.