25 agosto 2015

TIRAR DEL HILO Y ATAR CABOS



Mundo insólito: un foco traicionero manejado por un iluminador despistado destripa un truco del ilusionista Jorge Blass y nadie se lo agradece. Al iluminador, quiero decir. El feliz acontecimiento ocurrió el pasado viernes en “Zapeando” (sobremesas de laSexta) cuando Blass hizo volar un pañuelo de papel gracias a sus pases mágicos, sus polvos mágicos y su hilo de nailon mágico, ese material sintético de índole nitrogenada del que se hacen filamentos elásticos, muy resistentes, empleado en la fabricación de géneros de punto, tejidos diversos y trucos de magia que deben ser iluminados con tiento si no queremos que se vean en la tele reventando el truco. Y no estoy de pitorreo, va en serio.

Esta es la regla básica del ilusionismo: los espectadores ni debemos conocer y ni debemos desconocer todos los trucos que nos hacen. Si conociéramos todos los trucos, el juego no funcionaría y nada nos sorprendería. Si no conociéramos ningún truco, correríamos serio peligro de acabar creyendo en poderes mágicos, en fuerzas ocultas y en ikerjimenadas por el estilo. Así que está bien que los magos nos lleven ventaja gracias a que ellos ensayan mucho y nosotros nada, pero sin pasarse, no vaya a ser que acabemos creyendo que todo lo que vemos es verdad y que “Cuarto milenio” va en serio.

Mientras le queden, y siempre le quedarán, ases en la manga al gran Jorge Blass, ni “Zapeando” debería retirar, como hizo, el vídeo de su web; ni el mago debería creer que cometió un error. Es un importante servicio público que alguna vez se desvele un truco para que todo vaya bien. Ojalá hubiera más iluminadores como los de “Zapeando”. En los informativos, por ejemplo, siempre debería haber uno. A ver si viendo de vez en cuando los hilos que mueven las noticias que hacen desfilar ante nuestras narices, atamos cabos y dejamos de pensar que todo lo que nos cuentan es como quieren hacernos creer.