01 agosto 2015

"GYM TONY" EN TANGANIKA


La historia que se les voy a contar es rigurosamente cierta y tiene todavía desconcertada a la comunidad científica: a finales de enero de 1962, en una localidad de Tanganika llamada Kashasha y situada en la costa occidental del lago Victoria, apareció un brote epidémico de ataques de risa. No es broma; ocurrió tal como se lo estoy diciendo y llegó a convertirse en un auténtico problema de salud para el país. En una escuela femenina tres adolescentes comenzaron a reír sin poder parar; poco después ya eran cien las chicas aquejadas de ataques de risa y finalmente la escuela tuvo que cerrar ante la imposibilidad de continuar con las clases. La vuelta a sus casas de las alumnas hizo que la epidemia se expandiera por varias zonas de Tanganika. En la cercana localidad de Nshamba doscientas diecisiete personas fueron atendidas por ataques de risa interminables.

La risa se transmitía de forma contagiosa, y aparecían casos nuevos entre las personas que habían estado cercanas a casos ya declarados. Durante más de seis meses el norte de Tanzania se enfrentó a este problema. Al término de la epidemia habían cerrado catorce escuelas y más de mil personas se habían visto afectadas de esta risa imparable e inevitable que ocasionalmente se acompañaba también de ataques de llanto, gritos histéricos, desmayos, dolores o problemas respiratorios. Varias revistas científicas recogieron estos sucesos en sus artículos. Aunque no existe un consenso sobre el asunto, la mayoría de los estudiosos consideran que esta epidemia de risa fue un caso extremo de una histeria colectiva de tipo psicógeno.

Y es una lástima que esta historia haya tenido lugar en Tanganika en 1962. Porque si hubiera ocurrido en España en 2015 hubiera bastado con ponerles a las chicas un capítulo cualquiera de “Gym Tony” y hubiera terminado el ataque de risa colectivo en décimas de segundo. La verdad, no se me ocurre ninguna otra utilidad interesante para la supuesta serie cómica de Cuatro.