29 octubre 2015

EL CÁNCER DEL YO

Yo también tengo queridísimas amigas que desgraciadamente padecen cáncer de mama. Y el otro día una de ellas se mostraba agotada, profundamente harta, de la sobrecarga emocional con la que este tema se trata en los medios de comunicación. No sé si sabré explicarme tan bien como me lo explicó ella. Otras enfermedades graves, otros cánceres, se presentan como meras enfermedades. Se habla en televisión de ellas cuando llega su día, se entrevista un noventa por ciento de veces a médicos y un diez por ciento a afectados, no se reviste el problema de lirismo ni poética. Pero el cáncer de mama aparece reflejado en la televisión de forma completamente diferente, dotado de una dimensión vital, experiencial, casi moral abrumadora. Se entrevista un diez por ciento de veces a médicos y un noventa por ciento a afectadas. Como si esta enfermedad estuviera relacionada con la propia identidad de la persona, como si el tumor hubiera aparecido en el yo, como si lo fundamental del cáncer de mama fuera la experiencia de sufrirlo; y los programas televisivos, con su voracidad y falsa conciencia habitual, lo aprovechan para poner en marcha su clásico merchandising emocional: sus campañas, sus lazos, sus donaciones, sus testimonios, sus lágrimas, sus aplausos mientras los focos están encendidos.

Los especialistas nos dicen que hay muchísimos tipos de cáncer. Para la televisión sólo hay dos: el de mama y todos los demás. Es probable que muchas mujeres agradezcan este tratamiento, pero es seguro que algunas otras están cansadas de este buenismo cursi que, con la ¿mejor, peor? intención del mundo, sólo consigue -¡como siempre!- liar a las pacientes en un embrollo vital que se añade a la grave enfermedad que padecen y agobiarlas con ridículas llamadas al optimismo que terminan responsabilizando a la mujer del curso de su enfermedad por cómo la ha experimentado emocionalmente. No es un viaje, ni una ocasión para amar más la vida o hacer exposiciones de fotos, no encierra mensajes ocultos ni significa nada. Es un cáncer que hay que tratar médicamente lo mejor que se pueda para ver si se puede curar.

9 comentarios:

Alberto Secades dijo...

El cáncer no es una enfermedad; es una etiqueta.
Como consecuencia, no se trata de enfermos, sino de etiquetados.

Si Susan Sontag pudiera ver tanta tontería rosa...

cherryberry dijo...

Yo tengo cáncer de mama. Estoy bien y también creo que el impacto es excesivo. Recuerdo el aniversario de la muerte de Mozart. Todo el mundo descubrió a Mozart y algunos hace 4 días han descubierto el cáncer de mama. Yo vivo con él desde que mi madre murió y de alguna manera supe que algún día me llegaría. Pero al tiempo que muchos van con su lacito, que me parece muy bien, se habla de los avances, que también poco se dice de que se han suspendido por falta de fondos públicos estudios universitarios muy avanzados para avanzar en el tratamiento de muchos cánceres. Tampoco se habla de que los tratamientos se reciben mejor o peor según la ciudad, comunidad autónoma o si el hospital es privado (pocos porque los privados no quieren alhajas con dientes) o públicos. No se habla seriamente del daño que los recortes han hecho en la prevención, en los tiempos de espera, incluso en la disponibilidad de elementos para tratamiento postoperatorio, como por ejemplo apósitos adecuados y cremas, lociones etc. De manera que el Consejero de Sanidad de tu ciudad o autonomía se leerá una chuleta de 10 líneas, abanderará lo bueno que es que nos curen y luego se irá a ver si consigue una puerta giratoria, con la que cae. Y la prensa... pues es de los bancos, ¿qué esperamos?

Anónimo dijo...

Hola, Antonio:

Te felicito por la entrada; es crítica, pero desde el tacto y con claro contenido social.

Sin embargo, me gustaría destacar una cosa: citar porcentajes sin mencionar la fuente le resta veracidad, por no hablar de porcentajes que salen de intuiciones y no de estudios empíricos.

Un saludo,

Patrix dijo...

Creo que esta es una visión que muchas mujeres compartimos.... Estamos hasta el moño del lazo rosa, de la oportunidad de aprender que nos da esta experiencia y del maravilloso ánimo con el que tenemos que obsequiar al mundo.
Sólo añadir un comentario que una vez hizo una Oncóloga que también era paciente. El cáncer de mama son infinidad de enfermedades diferentes, hay mil tipos. Así que ni siquiera se nos agrupa por la misma dolencia sino porque afecta a la misma parte de nuestro cuerpo, que además debe ser la que nos identifica como mujeres o algo así...... Agotador, la verdad.

Patrix dijo...

Creo que esta es una visión que muchas mujeres compartimos.... Estamos hasta el moño del lazo rosa, de la oportunidad de aprender que nos da esta experiencia y del maravilloso ánimo con el que tenemos que obsequiar al mundo.
Sólo añadir un comentario que una vez hizo una Oncóloga que también era paciente. El cáncer de mama son infinidad de enfermedades diferentes, hay mil tipos. Así que ni siquiera se nos agrupa por la misma dolencia sino porque afecta a la misma parte de nuestro cuerpo, que además debe ser la que nos identifica como mujeres o algo así...... Agotador, la verdad.

Maripi Robles dijo...

Totalmente de acuerdo, en esa línea he leído este post de una cirujana plástica, os lo dejo porque me parece interesante: http://www.doctoramartinezlara.com/blog/cancer-de-mama/

Anónimo dijo...

dos palabras: feminismo y capitalismo

evantipoda dijo...

Opuestos, y si no, solo es capitalismo (mejor dicho, neoliberalismo)

María dijo...

mi hermana Adiana Cuetos, luchó 6 años y pocos meses contra esta enfermedad, odiaba todo tipo de estigma relacionado con esta enfermedad, todo tipo de manipulación comercial sensiblero, marketing falso, y sobre todo y ante todo el color rosa! La metástasis de mama es oscura, muy oscura y duele todo el cuerpo y el alma, de la persona que lo padece y de toda su familia. Mi hermana falleció paradójicamente este 19 de Octubre, en el HUCA (Asturias). Cuando salimos del hospital por la noche todo el edificio estaba iluminado de rosa. Nos sentimos tan insultados, con una profunda indignación, no sanaron a mi hermana, la trataron todo el tiempo como paciente crónico. En metástasis de mama no hay suficiente investigación. Tratan a las pacientes sin esperanza alguna de sanación. Se habla mucho del cáncer de mama y no de la metástasis de mama. Quedan muchas cosas que cambiar!!! Ah! y sandidad en Asturias negó una medicación a mi hermana. (Otro tema a tratar!!!!) Así que empresas y Sanidad son hipócrtitas. BASTA YA! Más investigación y soluciónes a este gravísimo problema que se está cobrando muchas vidas cada año, este 19 de Octubre, la de mi hermana.