18 octubre 2015

"¿QUÉ FUE DE LA TELE PÚBLICA?"


La etiqueta #CerremosTvPúblicas es tendencia a lo tonto. Nos ponemos nerviosos solo porque coinciden en el tiempo varias noticias sobre las teles públicas un poco sospechosas que dan una imagen de manipulación, chanchullo y manejo torticero de los fondos públicos. O sea, el telediario nuestro de cada día. Muchos proponen rendirse y cerrar las teles públicas haciendo el juego a quienes las hunden para confiar en que nos salve del naufragio una gestión privada que a menudo no sabe nadar.

#CerremosTvPúblicas es tendencia a lo tonto porque hay un argumento definitivo para disuadir a quienes apuestan por el cierre de las teles públicas y no se dejan convencer por la defensa de un servicio público informativo y cultural despolitizado, la profesionalidad de sus trabajadores, o la apuesta por que, sea en la enseñanza, la sanidad o la televisión, es posible una buena gestión de lo público. ¿Recuerdan cuando Telecinco, Antena 3 y La 1 convirtieron los “simpáticos despistes” de Carmen Sevilla en un éxito de audiencia hasta que al fin se le diagnosticó alzhéimer? Aprovechemos de nuevo las circunstancias haciendo de la necesidad virtud y usemos las malas noticias sobre la tele pública como material para crear la mejor y más realista serie sobre corrupción jamás hecha en España.

Entremos en el olimpo de las series y superemos las quemaduras de “Crematorio” lanzándonos a arder en la parrilla televisiva. Con la vida y complicidad de Jorge Sanz, David Trueba hizo la gran “Qué fue de Jorge Sanz”. Con las escandalosas noticias de los últimos años y la reciente negativa de los trabajadores de “La 2 Noticias” a firmar un informativo por la censura sufrida, la amenaza de cierre de Telemadrid, o la dimisión de José Cabrera, consejero de RTVE y diputado del PP en la Asamblea de Madrid que casualmente dimitió justo el día que estaba obligado a presentar su declaración de bienes, Trueba podría regalarnos “¿Qué fue de la tele pública?”: la obra maestra que España necesita.