02 octubre 2015

"THE WALKING DEAD" SIN WALKING DEADS

¿Los seguidores de “The walking dead” se sienten atraídos por las escenas gore de zombies con las cabezas reventadas o por las relaciones sutiles y detalladas que la serie establece entre sus protagonistas? ¿“The walking dead” debe su éxito mundial a la solidez de sus personajes o a la liquidez de los muertos caminantes que los rodean? ¿En qué porcentaje “The walking dead” triunfa por la violencia y en qué porcentaje triunfa por los guiones? Hasta ahora estas preguntas no tenían más respuesta que la mera especulación, pero gracias a “Fear the walking dead”, la precuela de “The walking dead”, podremos por fin resolver empíricamente esta cuestión.

Porque “Fear the walking dead” nos permite desmantelar el efecto de “The walking dead”. La precuela cuenta los primeros días de la plaga de zombies que acabó con la civilización, cuando todavía los caminantes no vivos eran escasos y comenzaban a tomarse medidas militares contra el extraño fenómeno. Los personajes protagonistas recuerdan a los miembros del grupo de Rick Grimes, tienen miedos semejantes, y negocian sus egoísmos y sus ambiciones de forma parecida. Pero no hay (casi) ninguna escena de violencia zombie a lo largo de los capítulos de la primera temporada -al menos a lo largo de los cinco primeros que se han emitido hasta hoy-.

“Fear the walking dead” es “The walking dead” sin walking deads. Sin cabezas saltando por los aires. Sin irrupciones de hordas de mutilados zombies sanguinolentos cuando menos se esperan. Si la nueva serie consigue datos de audiencia semejantes a los de la serie madre sabremos que lo que funciona en “The walking dead” es la responsable severidad de Rick, la madura dulzura de Carol y la atormentada valentía de Michonne. Si, por el contrario, “Fear the walking dead” consigue una audiencia claramente menor que “The walking dead” tendremos pruebas de que son los cráneos explotando y los caminantes devorando intestinos lo que atrae a los seguidores del mayor fenómeno zombie de la historia. Un estudio experimental sobre las audiencias, por fin.