07 diciembre 2015

CUATE, AQUÍ HAY TRABAJO


La traición a Belén Esteban de su representante Toño Sanchís ha conmocionado el mundo rosa chillón. No es para menos. Hállanse todos haciéndose cruces y diciendo “¡Qué fuerte, qué fuerte, qué fuerte!” como si el tiempo no lo hubiera empeorado todo y la viejuna telebasura de “Aquí hay tomate” no hubiera sido sustituida por la mucho más elaborada y eficaz de “Sálvame”, “Sálvame naranja”, “Sálvame limón”, “Sálvame deluxe”. Es que es verdad, es que es para mear y no echar gota, es que hay que ver lo que le ha pasado a la princesa del pueblo; de parte del pueblo, de esa parte que cree que ser princesa en una sociedad democrática es algo bueno, de esa parte que además está dispuesta a otorgar tan contradictorio título a la de San Blas. Es lo que tiene que el pueblo sea tan grande: que hay gente ‘pa tó’.

Zafarrancho de combate. Mediaset toda gira en torno a la traicionada Esteban. Telecinco está ocupado por un representante y su ‘show woman’, el representante se llama Toño y la ‘show woman’ ya te lo he dicho. Cada día se añaden datos del escándalo, se analiza lo ocurrido, se suceden las muestras de apoyo, se avanza en círculos en el meticuloso despiece de la traición. Entre la fauna del ecosistema rosa chillón, no es la mamá de la hija del torero, sino sus compañeros de negocio quienes más boquiabiertos han quedado: ¡una traición del representante que ya era como de la familia y hasta lo tenía incluido en su testamento! ¿Cómo puede tener tanta suerte esta mujer? ¿Cómo no les ocurrió a ellos algo así, tan impactante, tan emocionante, tan de culebrón?

Su ex marido, hija, familia, amores, desamores, bodas, separaciones, enfermedades, tratamientos, alicatados y recauchutados dan de sí, pero no duran eternamente. El impulso de la traición de su representante es justo lo que su carrera necesitaba. Sanchís ha demostrado ser un profesional como la copa de un pino, capaz de todo con tal de ayudar a su reprensada, un amigo de verdad. Qué tío, le va a salir trabajo a espuertas.