15 diciembre 2015

CUATRO FRACASOS COMERCIALES Y MEDIASET

¿Que por qué fracasó “Un tiempo nuevo” en el segundo intento de Mediaset por emitir un programa de periodismo y debate serio? Déjenme que les cuente tres breves historias increíbles pero rigurosamente ciertas:

- en 1982, la marca de higiene bucal Colgate decidió ampliar su abanico de productos y dar el salto a los alimentos congelados. Así nació Colgate Kitchen Entrees, una línea de cenas ligeras congeladas -verduritas, arrocitos, tiritas de pollo- que absolutamente nadie compró y que pasó a la historia del márketing como una de las mayores meteduras de pata que se recuerdan,
- en 1999, la revista Cosmopolitan -editada en treinta y seis idiomas alrededor del mundo-, segura de que las lectoras de la revista comprarían también ese logotipo en los supermercados, saltó al sector lácteo y lanzó al mercado norteamericano el Yogur Cosmopolitan de cereza y melocotón. Dicha división de lácteos quebró antes de que caducase la primera tanda de yogures.
- en 2004, la marca de bolígrafos Bic entendió que era buena idea producir bragas desechables. No les había ido mal con su salto al mundo de los mecheros y de las maquinillas de afeitar. Algún error de cálculo tuvo que haber porque las bragas naranjas se vendieron lo mismo que las bragas cristal, es decir, cero -lo de bragas naranjas y bragas cristal es una broma; lo demás, no-.

¿Qué nos enseñan estas tres historias? Pues que una marca de éxito en un sector puede fracasar estrepitosamente si se mete alegremente en otro. Mediaset es un referente europeo de éxito y calidad en la producción de televisión basura, realities cutres casposos y periodismo amarillista, y su incursión en el mundo del periodismo serio suponía un cambio de sector alocado, incomprensible y suicida. Mucho me temo que “Un tiempo nuevo” quedaba tan lejos respecto de la línea de especialización de Mediaset como las bragas respecto a Bic, los yogures respecto a Cosmopolitan y las cenas congeladas respecto a Colgate. Y así les fue.