06 diciembre 2015

NO TE COMPRO "TE LO COMPRO"

Aviso a mis amistades: romperé inmediatamente relaciones con cualquier persona que utilice la expresión "te lo compro" con el significado de "estoy de acuerdo con lo que dices". Ya tengo una edad. O dos. En algún momento hay que trazar una línea y decir "hasta aquí". Una cosa es que el neoliberalismo -¡quién lo iba a decir!- haya terminado ganando la batalla del lenguaje a base de think tanks y de cuadernos de Mr. Wonderful. Y otra cosa es que venzan regodeándose, poniéndose nuestra derrota en el culo y frotándonos la cara con ella. ¿Eres una persona que últimamente dice frases como "eso que estás diciendo te lo puedo comprar, sin embargo...", "mira, creo que tienes razón, te lo compro", "yo a Rivera le puedo comprar que hay que reformar el Senado"? Me parece muy bien. Soy un firme defensor de la libertad de expresión. Pero dilas mirando para otro lado. Tú y yo no tenemos nada de qué hablar. ¡Que te pires! Hasta nunqui.

Más o menos hará cosa de un año que esa irritante expresión comenzó su propagación por vía oral entre la población española. Yo, que, como todo el mundo reconoce, destaco por ser una persona de tolerancia y flexibilidad proverbiales, mantuve en todo momento la amabilidad con mis interlocutores que la usaban, de forma que nadie, salvo que atendiera al temblorcillo del párpado, podía descubrir los impulsos agresivos que despertaban en mí. Hasta que en las últimas semanas un chavalín pepero residente habitual en "Al rojo vivo" comenzó a decirla tres veces en cada frase acompañada de una sonrisa eritematosa que convirtió la alergia original en un auténtico shock anafiláctico. No sé cómo se llama el nota -en serio, no sé cómo se llama, es sabido que el estrés post traumático provoca en ocasiones alteraciones de la memoria; es el de la foto-, sólo sé que su cara debería decorar un póster con la leyenda "Keep calm & di ‘te lo compro’".

Así que tomé la decisión susodicha, e informo de ella a mis conocidos a través de esta columna. Sinceramente, me la trae al pairo que el chavalín pepero y los demás me lo compren o no.