28 diciembre 2015

FELIZ 2015 DE MIERDA Y PRÓSPERO 2016


Una enorme oleada de refugiados e inmigrantes atravesando Europa es la noticia televisiva del año 2015. Un millón de personas arrastrándose por nuestro continente en condiciones penosas, huyendo del hambre, la muerte y la guerra, inundaron los informativos de noticias escalofriantes que pasarán a la historia.

Las mejoras de las condiciones de vida en Occidente durante la segunda mitad del siglo XX son innegables, pero aún queda mucho camino que recorrer, muchas cosas que mejorar, muchas aristas que pulir. Por ejemplo, las terribles consecuencias de la ascensión del fascismo y el nazismo, y la devastadora II Guerra Mundial posterior las hemos visto hasta la saciedad en los cientos de documentales que se han hecho para la tele, pero son imágenes de mala calidad, en blanco y negro y muchas veces sin sonido. Es cierto que se realizaron grandes esfuerzos e inversiones remasterizando, coloreando y sonorizando esos viejos materiales, que se han rescatando algunas imágenes desconocidas en archivos perdidos, pero es inevitable que los espectadores nos aburramos viendo algo tan repetitivo y de tan mala calidad técnica en estos tiempos en que exigimos efectos especiales deslumbrantes y perfección digital.

Por eso las nuevas imágenes de personas perseguidas, destrozadas, humilladas y muertas en Europa, gracias a que han sido obtenidas en 2015 en unas condiciones técnicas impecables, a todo color y perfectamente sonorizadas, permitirán una mejora espectacular de los próximos reportajes y documentales que se hagan sobre la humillación junto a nuestras casas, sobre la vergüenza ante la ineficacia de nuestras instituciones, sobre la indiferencia de nuestra clase política y nuestra resignación cómplice como votantes ante una humanidad derrotada. Somos muy afortunados porque estarán hechos con las condiciones de calidad que los telespectadores merecemos disfrutar cuando nos tiramos en el sofá a dormitar viendo un rato la tele.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

por mi culpa, por mi maldita culpa...

Anónimo dijo...

Demagogia?