20 febrero 2016

DE CHUECA AL CIELO


Cada uno en su hábitat y Dios en el de todos. Lo dijo anteayer Ana Rosa en “El programa de Ana Rosa”. “Es como si hay una manifestación en contra de los gays en su hábitat”, fueron sus palabras. Las dijo para criticar lo mal que elige Rita Maestre, hoy portavoz del Ayuntamiento de Madrid, los lugares para manifestarse. Está bien, parece ser, manifestarse contra los gays, pero no debe hacerse en su hábitat, eso sí que no. Y quien quiera manifestar que es un racista asqueroso en vez de (o además de) homófobo asqueroso, puede hacerlo, claro, pero siempre y cuando no lo haga en un hábitat judío o gitano o de aquel colectivo humano que considere inferior y despreciable.

Ese fue el error de Maestre. Ella quería manifestarse contra el hecho de que hubiera lugares consagrados al culto de una determinada confesión religiosa (concretamente la católica) pagados con dinero público en universidades públicas de un Estado aconfesional. Pero metió la pata al manifestarlo en un lugar consagrado al culto de una determinada confesión religiosa (concretamente la católica) pagado con dinero público en una universidad pública de un Estado aconfesional. “La libertad de expresión, sí; pero en su sitio”, concluye Ana Rosa.

Siguiendo esta doctrina, el trabajador de informativos de TVE expedientado estos días por criticar la manipulación de los telediarios se lo merece: se manifestó en el hábitat de TVE. Alfonso García, ex director de Informativos de Telemadrid, criticó la manipulación que sufrió Telemadrid (“Aguirre me preguntó por qué había tantos rojos en Telemadrid”), pero tuvo el cuidado de no manifestarlo en el hábitat de Telemadrid, sino en el “Más vale tarde” de laSexta. Peor estuvo Rafael Hernando, portavoz del PP en el Congreso, que en “El objetivo” manifestó su desacuerdo con las preguntas que le hacía Ana Pastor ¡en el hábitat de Ana Pastor!

El lunes, Mariano Rajoy visitará 13TV. Respetará la “doctrina Ana Rosa”. No se quejará de las preguntas por muy sobonas que sean. Se encontrará a gusto en su hábitat y Dios en el de todos.