3/6/17

AQUÍ LAS MUJERES ESPARTANAS


Si La 1 de TVE decidió confiar en un programa amable como “Aquí la Tierra” para que la audiencia se quedara después con el telediario de la televisión pública por pura inercia, no entiendo por qué La 1 insiste en mantener “Hora punta” después del telediario cuando el careto de Cárdenas tiene el mismo efecto en los espectadores que la entrada de John Wayne en un saloon infestado de pistoleros cobardes. A diferencia de las demás mujeres griegas, las espartanas practicaban mucho deporte porque creían que de esa manera sus hijos saldrían más atléticos. Y, como todas las cadenas televisivas, La 1 cree que enganchar a la audiencia antes del telediario es la mejor manera de conseguir un telediario atlético. Las mujeres espartanas se equivocaban porque, de la misma manera que tomar mucho el sol no garantiza tener hijos muy morenos, hacer mucho ejercicio no garantiza tener hijos atléticos; pero La 1 acierta porque el ejercicio de “Aquí la Tierra” es bueno para que el telediario tenga más músculo. El problema es que la estrategia de La 1 se vuelve ridícula cuando incrusta “Hora punta” justo antes de lo que debería ser la hora punta porque muchos espectadores huyen a cualquier sitio, incluidos los restaurantes de “First Dates”, con tal de no aguantar el guirigay orquestado por Cárdenas. Pero ya sabemos que los caminos de la televisión pública son, ay, inescrutables.

Si La 1 considera necesario obligar a los espectadores a pagar un peaje entre el telediario y “El ministerio del tiempo”, por ejemplo, podría cambiar “Hora punta” por una segunda edición de “Aquí la Tierra”. Jacob Petrus, el presentador del programa, es un tipo discreto y simpático que sabe de lo que habla y habla de lo que sabe, y los sencillos reportajes sobre gastronomía, animales, agricultura o tradiciones hacen más por la idea de España que mil declaraciones del plasma de Rajoy. Y, además, “Aquí la Tierra” cuenta con la encantadora, simpatiquísima y, a veces, deliciosamente torpe Marta Márquez. “Aquí la Tierra” es una buena manera de enfrentarse con optimismo al horror cotidiano del telediario, y “Hora punta” es la manera perfecta de hundirnos a todos en el más terco de los pesimismos. La 1 necesita seguir el ejemplo de las mujeres espartanas no sólo antes, sino también después del telediario.

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