15 abril 2009

CUESTIÓN DE IMAGEN


Joaquín Prat lo hubiera resumido diciendo: "A ligaaaaaar"

En todos los capítulos de “House” hay un momento en que, en medio de una tormenta de tecnicismos y dobles sentidos, alguien pronuncia la palabra “iatrogénico”. O sea, que tal vez la alteración observada en el estado del paciente fue producida por los propios médicos. Que un tratamiento médico puede resultar dañino o producir efectos secundarios contraproducentes es más viejo que la tos, de ahí el “Primun non nocere” (“Primero no dañar”) de Hipócrates. En Antena 3 acaban de estrenar “Cuestión de peso”, así que o no conocen a House ni a Hipócrates, o les importa un pito los efectos que este programa disfrazado de tratamiento médico puede causar.

“Cuestión de peso” es una especie de concurso embutido en el magacín vespertino “Tal cual lo contamos”, que presentan como “servicio público para ayudar a conseguir el peso saludable adecuado a las características físicas propias de cada persona”. Saben medir las palabras, pero se les vio el plumero cuando anunciaron el programa en sus “Noticias 1” y eligieron para darlo a conocer a dos chicas participantes que querían adelgazar para ponerse vestidos más bonitos o estar muy guapas en día de su boda.

Hacer de un problema médico un espectáculo en la línea de “Cambio radical”, pero sin bisturí, es un despropósito peligroso. Quienes de buena fe participan o siguen el programa aprenden a confundir el cuidado de la salud con una “Operación bikini”. Igual que las ligas por la castidad enseñan a pensar todo el día en el sexo, aquí enseñan de forma perversa a pensar todo el día en la comida. Otro día veremos con más detalle por qué se puede predecir que en 10 años engordarán más los que sigan el programa que los que no lo hagan. Hoy sólo apuntaremos que este peligroso espacio pretende curar un problema médico (el sobrepeso) contribuyendo a aumentar más aún el gran problema moral de nuestro tiempo: el culto a la imagen.

5 comentarios:

Edmond dijo...

A mi me da miedo la evolución del programa como no saque la audiencia esperada. Empezar a fomentar el conflicto y a buscar torturar al participante más que ponerle a hacer ejercicio. Del culto a la imagen como impulsor de este programa, sí. Hace años la gordura era bella, porque transmitía la imagen de alguien que tenía buena posición económica para llevarse algo a la boca y en los tiempos de carestía no era lo habitual. Ahora la imagen principal es la delgadez; adelgazar por salud pase, pero quien solo piensa en estar guapo/a, puede ahorrárselo que no es lo más importante. Sobre todo la que se quiere casar delgada, ¿y si el novio se enamoró de su gordura, qué? ¿Qué pasa si se encuentra con que ya no es atractiva para su marido? ¿Se va a poner otra vez en plan zampabollos sin pensar en la salud?

Elenía dijo...

G·E·N·I·A·L , Así en mayúsculas y separado con puntos ¡como los títulos de Friends! (el trauma sigue ahí, dentro, no consigo superarlo).

Además del desproporcionado culto a la imagen resulta que el simple hecho de pensar "estoy a dieta" produce ansiedad que te impulsa o bien a comer más (frustración y arrepentimiento por haberse saltado la dieta), o a no comer (anorexia) de forma prolongada, acostumbrando al metabolismo a funcionar con cada vez menos kcal; o a comer y no retener la comida (bulimia).

Osea que el problema de estar a dieta, es la dieta. Pero sigamos promoviendo esta contemporánea costumbre que para eso está el mundo de las ideas que tanto promueve la media, para que los seres reales vivamos en él. Aunque... ahora que lo pienso, ¿existirán los sustitutivos hipercalóricos para las comidas en ese mundo? Por que si no, ¡no voy!

Theo dijo...

Me preocupa ya no solo el culto a la imagen, sino que se frivolice sobre un tema de salud, haciendo negocio y motivo de chanza con la obesidad sin que haya una reaccion general de repulsa. O estamos muy adormecidos o ya todo nos da igual, y eso es grave. Hace años que voy viendo como las televisiones privadas hacen autobombo de sus bodrios en los telediarios, pero ya anunciar como labor social lo que cualquier nutricionista definiria como aberracion (perder 10 kg al mes) deberia ser considerado delito.

Saludos!

Amarok dijo...

¿Los productores de estas cadenas de dónde sacan las ideas para sus programas? ¿Del rastro?

Hablando del culto a la imagen: ¿quién hace las entrevistas para las presentadoras o actrices de La Sexta? ¿Miki Nadal?

Lilith dijo...

Yo quiero un programa sobre depilarse. Al final gana el que tenga menos pelo y le sangre menos la piel.

O uno sobre cambio de sexo, que no intercambio. Al final gana el que se parezca más a Campanilla o a Mr T, dependiendo de qué sexo provenían.