19 julio 2009

JULIÁN LAGO


Aquí pasa algo y no nos lo dicen. Si las cosas fueran tan sencillas como la tele quiere hacernos creer, Julián Lago sería ahora el personaje más famoso de la actualidad televisiva. Se harían programas especiales en los que se trazara su semblanza y se cantara su gran carrera profesional. Sus familiares y allegados serían invitados a todos los platós. Sería carne de tertulia rosa y pasto de esos carroñeros de sofá y mesa camilla que hurgan donde otros no se atreven para aprovechar hasta el último colgajo. Conoceríamos las cuitas y miserias familiares al detalle. O sea, la apoteosis de la telebasura. Y, sin embargo, esto no está sucediendo.

En los primeros noventa, Julián Lago trabajó en un importante proyecto televisivo que nos permitió llegar adonde estamos ahora: junto a otros grandes profesionales, comenzó a acostumbrar el paladar de los televidentes españoles a sabores fuertes (con sucesivas dosis de “La máquina de la verdad”), así como a consumir subproductos sin las mínimas exigencias higiénicas (con tomas semanales de “Misterios sin resolver”). Si la tele, y especialmente Telecinco, es hoy lo que es, y si los telespectadores somos capaces de tragar lo que tragamos, es, en parte, gracias a él.

El año pasado Julián Lago marchó a rehacer su vida a Paraguay, pero hace dos meses sufrió un accidente que aún lo mantiene en coma a la espera de que un avión lo traiga a España para intentar su recuperación. Si a eso añadimos unas circunstancias familiares que harían las delicias del telecotilleo feroz, no se explica que la poderosa industria televisiva actual, digna heredera que aquellos balbuceos de los noventa, no se haya abalanzado sobre un caso tan jugoso. Que nos expliquen por qué a estas alturas estoy escribiendo esto y no un artículo de esos del montón en el que rezumo indignación porque una cadena de televisión pagó su viaje de regreso a condición de tener la exclusiva para recuperar la inversión en dos días y en las semanas siguientes ganar una pasta a su costa.

1 comentario:

Rafael del Barco Carreras dijo...

JULIÁN LAGO Y LA MÁQUINA DE LA VERDAD.

Rafael del Barco Carreras

Sin respeto a la muerte (a los 69 años el concepto es relativo) para mí forma parte de los propagandistas del Poder, que mintiendo, por mimetismo o pago, se inventaron mi vida. No en vano colaboró en los 80 en el nefasto GRUPO Z, INTERVIÚ, con financiero de referencia Javier de la Rosa. Subdirector de EL PERIÓDICO y director de TIEMPO, y aunque se arrepintiera en la última etapa de su vida, catalogando en su autobiografía a los Medios donde prestó sus servicios como “FACTORÍA DE MENTIRAS PREFABRICADAS EN DESPACHOS”, el inmenso daño a miles de víctimas y millones de lectores, ya estaba hecho. ¡Pero si hasta CAMILO JOSÉ CELA soltó su sandez respeto a mí! ¡Maldito honor!
Y como por arte de las nuevas formas de CENSURA no se puede leer en www.lagrancorrupcion.com, repetiré los hechos y consecuencia de la fantasía de aquellos ilustres intelectuales de la LIBERTAD DE EXPRESIÓN.
TRES AÑOS DE CÁRCEL preventiva (y ruina total) cumpliendo la condena antes de ser juzgado POR ENCUBRIR (dictaron los jueces) al nunca aparecido ANTONIO DE LA ROSA VÁZQUEZ, padre del estafador financiero JAVIER DE LA ROSA, al aire de lo repetido por los periodistas al dictado de los De la Rosa, sin consultar ni los registros mercantiles ni siquiera el sumario del caso CONSORCIO DE LA ZONA FRANCA DE BARCELONA, donde se refleja mi relativa, mínima, y a mi criterio legal participación… y que interesados jueces y parte acusadora, el Ayuntamiento de Barcelona de Narcís Serra y Pascual Maragall (con socialistas y socialismo financiados por De la Rosa), abogado acusador Rafael Jiménez de Parga, y ayudados por mi abogado, el amoral y sinvergüenza LUIS PASCUAL ESTEVILL que con el indispensable juez de instrucción EZEQUIEL MIRANDA DE DIOS, recién instalado en un piso de JUAN PIQUÉ VIDAL, abogado de los DE LA ROSA, redondearon la Historia. Y para más INRI uno de los jueces del tribunal, el muy especial Adolfo Fernández Oubiña, era o es, asociado en el Bufete Piqué Vidal, y contertulio habitual de otro grande de los Medios, Luís del Olmo.
Sin olvidarse nunca de las inventadas “orgías”, Lago y demás, repiten que fui colaborador o secretario de Antonio de la Rosa. No contrastó inventados bulos, y ni él ni nadie se dignó preguntarme. Con decenas de sociedades y socios (principalmente INMOBILIARIAS con abundantes realizaciones) no tenía tiempo, ni dio lugar, para ejercer de secretario (sus hijos ejercían), y el proyecto no realizado en SOLARES Y PATRIMONIOS SA, normal y legal, transformado por mentes retorcidas en una frustrada ilegalidad.
No pretendo reivindicaciones, LOS CORRUPTOS DUEÑOS DE LAS HEMEROTECAS Y SUS PLUMÍFEROS A SUELDO no rectifican jamás (y menos aquellos jueces), ni insanas venganzas (que muerto el burro, cebada al rabo), pero me encanta escribir en INTERNET, y aunque me torpedeen y CENSUREN, sigo y seguiré REPITIÉNDOME entre sus infinitas puertas y oportunidades.
Y que la PRENSA TRADICIONAL, en merecida crisis, donde jamás publicaron mi versión enviada por escrito, y con abundantes referencias… siga su desacreditado camino.
Quizá su muerte (con jet medicalizado o sin él) forme parte del GRAN CIRCO que contribuyó a crear.
Ver la torpedeada www.lagrancorrupcion.com… y www.lagrancorrupcion.blogspot.com