09 julio 2009

CONTESTAD, FILÓSOFOS



No lo previó Platón cuando utilizó el mito del anillo de Giges para hablar de los fundamentos de la moralidad humana. No lo encontramos en ninguno de los epígrafes de la "Ética demostrada según el orden geométrico" de Spinoza. La trascendencia del dilema moral que ha planteado recientemente el gran filósofo Jorge Javier Vázquez exige abrir un capítulo nuevo en la historia de la filosofía ética moderna en el que se reconstruyan dos mil años de discusiones. Lo fácil sería pensar que JJV es un tipo de una bajeza moral liliputiense, el contraejemplo perfecto de la figura del hombre que alguna vez hizo algo bueno por la sociedad que le da de comer. Pero no. En verdad Vázquez es un performer moral sofisticado, un filósofo de la acción que planea sus vómitos con la premeditada intención de servir de revulsivo a un mundo que necesita recuperar las viejas distinciones entre el bien y el mal. Veamos a qué me refiero.

Charlaban despreocupadamente los invitados a un "Sálvame" reciente sobre el calor de estos días cuando Kiko GH, -ese ser morfológicamente tan parecido a un homo sapiens-, con los modos chulescos del que hace lo que le da la gana con una pertenencia propia, le arrancó el vestido a la ¿actriz? María Lapiedra dejándola en pálida pelota en medio del plató. La ¿actriz? salió corriendo, perseguida por las cámaras, hasta las entretelas del estudio. Ante la agresión machista que había tenido lugar, Mermelada intentó disculpar la violencia dando muestras de su peculiar sentido del humor y su actitud progretolerante en materia de sexo al confesar que todo se trataba de un montaje con la participación cómplice del homo granhermanensis y la ¿actriz?

Insisto: JJV no puede tener la catadura moral que a todos nos está pareciendo. Nadie puede ser tan miserablemente casposo. En verdad Jorge Javier está planteando al mundo el gran dilema moral de comienzos del siglo XXI: ¿qué da más asco, el arranque espontáneo de Kiko o haber planeado fríamente fingir ese abuso? Contestad, filósofos.

4 comentarios:

Kafkaensoledad dijo...

Sin duda la premeditación. Mientras Kiko observa cual trozo de carne a la que por otro lado se expone como tal, se le pone una cara de obrero que no puede con ella (aunque ya le gustaría saber lo que es trabajar). Pero esto tampoco es nada nuevo, vamos, a mi eso me pasa cada día (jaja)

El problema es que es la segunda vez que el mandril de Gran hermano deja sus hormonas a florecer, lo que hace pensar que o no se alivia ni pagando o algún jefe de mal gusto (tipo José Luis Moreno) ha decidido que será ese su papel, un especie de Boris de las ropas.

En el segundo caso vomito, ya que es la muestra no de que, obviamente, hay mas de un mandril, sino que como producto, funciona.

En el primer caso solo dan arcadas.

Espero que Kiko nunca tenga que hacer un programa en el que vaya de invitada Carmen de Mairena...

Como siempre, una entrada genial.

GOLDIE dijo...

En televisión nunca se deja nada al azar, todo está guionizado y todos los programas tienen su escaleta de contenidos...Y hablando de escaleta ¿cómo aparecería en la escaleta de "Salvame" este despropósito?

Qué asco da Telecinco y lo peor es que la mayoría de las cadenas se parecen cada vez más a "teleteta"; o entonces ¿cómo se explica esa feria de ganado bovino que cada tarde monta Cuatro?
(Nótese que el adjetivo bovino está cuidadosamente elegido según acepción del DRAE:
"2. adj. Se dice de todo mamífero rumiante, con el estuche de los cuernos liso, el hocico ancho y desnudo y la cola larga con un mechón en el extremo. Son animales de gran talla y muchos de ellos están reducidos a domesticidad")

Madre mía con los académicos de la RAE, si tan sólo les falta añadir "aplíquese tanto a los machos, a las hembras como al presentador de 'Elígeme'"

Theo dijo...

Ayer, viendo a Arús y sus comentaristas en su programa en 8tv, un canal privado catalán, vi la frase de Risto sobre la extremada sensibilidad que hay sobre tema homosexual últimamente. Mermelada es un claro ejemplo: todo le suena a homófobo, pero él puede permitirse el lujo de plantear la fantochada de una agresión sexual, bromear casposamente sobre el acoso sexual en el trabajo o lo que sea, que él tiene patente de corso. Alguien debería actuar de oficio para meterle una multa espectacular al programa, la productora y la cadena.
Saludos!

mileuristaporuntiempo dijo...

yo me había quedado en la teta de yola berrocal..pero veo que van a más...y yo, visto lo visto...voy a poner en un pedestal al Tómbola...porque lo de ahora, ya no tiene nombre....