20 octubre 2009

FINAL DE CAPÍTULO



Me pasa algo raro. A ver si ustedes pueden ayudarme a entender lo que es. Me ocurre algunos días. No todos. Siempre por la noche. Cuando está terminando la jornada y me estoy preparando para ir a la cama. A lo mejor he tenido un día duro. He conseguido solucionar un asunto importante. O terminé de escribir algo con lo que he quedado muy satisfecho. Puede ser también que sencillamente esté cansado y me haya tumbado un rato en el sofá para entretenerme zapeando. O que esté triste. O con esa frustración que se vuelve tan habitual en algunas estaciones. Suele ocurrir entonces. Todo parece ralentizarse. Los colores se vuelven especialmente cálidos. Oscuros, elegantes, pero cálidos. Entonces empieza a sonar alguna bellísima canción. Es siempre diferente pero parecida. En inglés, acústica, intimista pero no necesariamente lenta, la voz suena muy cercana y el sonido indica que es reciente. La canción no sale de ninguna parte. He comprobado las radios, el equipo de música, el ordenador, el televisor. Además, si estoy compartiendo el sofá con alguien esa mujer no parece escucharla. Entonces la abrazo o le retiro el pelo y acaricio sus hombros. Ella me mira y me pregunta con sus ojos si ocurre algo, y a mí me da vergüenza o pereza comenzar a explicarle que en mi mundo estoy escuchando una canción muy hermosa que indica que ha terminado el capítulo de hoy.

Juraría incluso que los movimientos comienzan a ocurrir en cámara lenta. Y que la realidad queda enmarcada por unas franjas negras en la parte superior e inferior de mi campo visual. Puedo estar moviéndome por la casa, -a lo mejor voy a la cocina a comer algo, o al baño, o me acerco al estudio a echar el último vistazo del día al correo-, y la canción sigue sonando de forma uniforme, sin alteraciones en su volumen o en su fuente de procedencia. Al final acabo en la cama y según cierro los ojos la melodía termina y veo cómo comienzan a pasar, de abajo hacia arriba, los títulos de crédito. De verdad, tengo que dejar de ver tantas series de televisión.

3 comentarios:

david dijo...

Banda sonora de Magnolia, con un Tom Cruise en estado de gracia... La canción es la calma después de la tempestad. Una película maravillosa.

31 dijo...

Ah, ¿pero eso no le pasa a todo el mundo? Qué guapa la columna de hoy...

Anónimo dijo...

No le entiendo a Cold Case ¿Policias que de repente, investigan crimen viejos?

Creo que Baltazar Gaston deberia tener su protia serie de TV