26 octubre 2009

VALE TUDO TV


Lo importante no es la cara del pobre hombre,
lo importante es la cara de los del recuadro.


Con las cadenas de titularidad pública somos más exigentes. Esta semana por ejemplo, en la BBC surgió una polémica por invitar a un debate al líder ultraderechista, homófobo, racista, xenófobo y neonazi Nick Griffin. ¿Está bien que la tele pública sirva de altavoz para que un Griffin más peligroso que Peter Griffin difunda en horario de máxima audiencia sus ideas de que el Holocausto es una “mentira rentable”, el Reino Unido “es un país para blancos” y el único problema de Hitler con los judíos fue que “simplemente se le fue la mano”? Antes de que contesten, les añado un dato: como la palabra “censura” es muy fea para un no-nazi, el primer ministro británico, Gordon Brown evitó manifestarse contra esta invitación señalando que la aparición en la tele de Griffin serviría para que quedaran en evidencia sus “racistas e inaceptables” puntos de vista. Qué candor. En pantalla, Griffin se hizo la víctima a quien todos atacaban y si hace un año tuvo un seis por ciento de votos en las elecciones europeas, ahora cuenta con una intención de voto del 22 por ciento.

Con las cadenas privadas somos más permisivos. La tele ya no sólo puede hacer lo que quiere con sus espectadores, sino con cualquier ciudadano. Ahí está el vídeo del programa japonés "Panic King Face" en el que un pobre hombre vive un tiroteo y es encañonado para gastarle una broma tan simpática como las que hacían los mozos en el pueblo de Gila.

En España estamos aprendiendo. En la tele pública no hay debates políticos en horario de máxima audiencia (excepto el ocasional e hipervigilado “Tengo una pregunta para usted”). Y en la tele privada, Yola Berrocal cuenta que aquel episodio en el que Kiko Eldegranhermano le destapó en “Sálvame” una teta “sin querer queriendo”… le sirvió para cobrar 400 euros. A cambio, el programa alcanzó notoriedad, creció, y ahora, sumando horas, Jorge Javier Vázquez ocupa él solito un día entero de las emisiones semanales de Telecinco. Como en los combate sin reglas, en la tele vale tudo.

3 comentarios:

gero dijo...

Yo casi estoy de acuerdo con el primer ministro. Le va a perjudicar más el haber dicho esto en antena. Y lo del aumento de la intención de votos hacia el tío ese no me lo creo, me parece a mi qque es sensacionalismo puro y duro. La gente vota a quien vota y ya está. Y un indeciso no se va a decantar por esa opción, porque si no, no estaría tan indeciso...

david dijo...

El objetivo de la tele es que haya publicidad en casa.

Dicho esto, la cesión del espacio radioléctrico, que es natural, como el agua o el aire, algo que no es consecuencia del trabajo de los hombres, debe darse con la mayor cautela posible en aras de la libertad (para hacer negocio), vigilando que se fomente la cultura, el saber y un espiritu suficientemente crítico al telespectador.
Y de la misma forma que una cadena pública debe tener en cuenta lo que un iluminado votado por una minoría pueda decir, no quita para que después de la entrevista pongan un documental sobre las consecuencias que eso conlleva, y si cabe, un documental sobre los juicios de Nuremberg. De hecho, propongo la emisión de los juicios cada vez que una productora juegue a alienar a la gente...
A la gente hay que darle una torta y decirle que tiene la obligación de ser libre.

mileuristaporuntiempo dijo...

Ha sido un placer volver al trabajo y volver a leerte en papel...haciendo así que el rato de después del café sea más ameno....!!!!La pena...que por muchos apuntes que haga en el periódico a ti no te llegan...