14 agosto 2010

HOMER Y PETER GRIFFIN

Me duele a mí tanto como a ti: ¿por qué se debate si “Los Simpson” ya no son lo que eran? ¿Acaso hay traidores que sólo quieren fastidiar a sus leales seguidores? ¿O es que hay leales seguidores que denuncian una decadencia que los traidores al espíritu original no quieren ver? Según mi leal (o traidor, según) entender, hay una pieza central de la serie que ya no es lo que era: Homer. Es como si cambiara el Pedro de “Los Picapiedra”, el Fleischman de “Doctor en Alaska”, la Aída de “Aída”. Seguirían Pablo Mármol, Maggie O'Connell o el Luisma, pero la serie ya no puede seguir siendo la que era.

La clave estaría, creo, en el análisis que Raja Halwani hace en “Homer y Aristóteles”, el primero de los capítulos del libro “Los Simpson y la filosofía”. Sostiene que, a pesar de los muchísimos defectos de Homer y su falta de virtud, perdura en él algo admirable desde el punto de vista ético: “El amor de Homer a la vida es un rasgo sumamente admirable, y no es ésta una cuestión baladí, pues muchos tienden a no ver en Homer más que bufonería e inmoralidad. Es más, el amor de Homer a la vida se destaca como una cualidad especialmente en esta época, cuando la corrección política, el exceso de buenas maneras, la falta de voluntad de juzgar a los demás, la obsesión por la salud física y el pesimismo a propósito de lo bueno y placentero de la vida son más o menos la regla general”. Marge dice que la mejor cualidad de Homer es su “humanidad desenfadada”, lo que no es sólo eructar, expulsar flatulencias y rascarse el trasero en público, o comer y beber hasta perder el conocimiento (“Si sólo se tratase de eso, Homer no sería más que un guarro”, apunta Halwani). Su “humanidad desenfadada” va más allá e incluye su “embriagadora pasión por la vida” (en términos de Ned Flanders).

Pero Homer está dejando de ser un perdedor enamorado de la vida y se está convirtiendo en un simple bufón, inmoral y guarro. Se está convirtiendo en Peter Griffin.

2 comentarios:

Elena dijo...

Pero Peter refleja lo que debería pasar en este mundo: tiene lo que se merece por ser un "simple bufón, inmoral y guarro" y Homer no. ¡Ah!'El Karma televisivo!

M. Imbelecio Delatorre dijo...

hola, Antonio.

te leo desde hace muuuuuchos años, yo creo que desde que escribes tu columna diaria. fuiste el primer crítico de televisión de España, y sigues siendo el mejor. Siempre he estado de acuerdo con tu opinión sobre Los Simpson (la ensalzas siempre como lo que es, la mejor serie de televisión que se ha hecho; son el Circo Ambulante de los Monty Python de hoy día).

Sólo quería decirte que tu columna de LNE de ayer (esta que estoy comentando), y sobre todo la reflexión que haces hoy, continuando un poco con el mismo tema, me parecen muy buenas, muy acertadas; y hacen pensar. Qué razón tienes: nos hemos acostumbrado al caviar, y a unos recursos narrativos complejos que damos por hecho que son la cosa más normal del mundo.

Recuerdo, como tú, aquella primera temporada de los simpson ("dibujos para adultos", eran entonces, y yo era un niño de 11 años, así que no estaba bien que yo viera aquello...) Entonces grababa cada episodio y lo veía 4 ó 5 veces mínimo. Bart tenía entonces más protagonismo que Homer. Lisa era demasiado repelente (y hoy es de mis personajes favoritos, pero al principio, las dos primeras temporadas o así, Lisa era demasiado "Martin" :P )

bueno, disculpa por este mensaje largo y pesado. sólo quería dirigirme a ti porque llevo mogollón de años leyéndote y nunca te había escrito ni una carta ni email ni nada.

Pues eso, que te siga leyendo muchos años más.

Pd.- por cierto, que soy de esos que se pensaban que creía en la Santísima Trinidad Antoniorrica. pero creo que lo escuché hasta en televisión...

bueno, te regalo un enlace que seguramente conoces de sobra, pero por si acaso no te han hablado de él, ahí va:

http://www.wtso.net/