04 noviembre 2010

BORIS IZAGUIRRE CONTRA MR. SPOCK

No funciona. El intento de Boris Izaguirre de convertirse en un gentleman es un fiasco. Leonard Nimoy tuvo que seguir siendo el medio vulcaniano Mr. Spock más allá de “Star Trek”, Peter Falk tuvo que seguir siendo el teniente Colombo más allá de “Colombo”, y parece que Izaguirre tendrá que seguir siendo el bufón de “Crónicas marcianos” años después de que Marte se alejara definitivamente de la órbita televisiva terrestre.

“Humanos y divinos”, el programa que no se explica cómo puede seguir emitiendo La 1 los lunes por la noche, está en caída libre. No lo ve ni el apuntador. Desde que se emite -hace poco más de un mes- Telecinco ya estrenó y retiró programas de la parrilla que tenían más audiencia que él (como “Mujeres y hombres oro”, la horrorosa versión Imserso del mucho más horroroso “Mujeres y hombres y viceversa”). Precisamente en Telecinco ya había presentado Izaguirre “El anfitrión”. Era algo parecido pero con menos medios, tampoco funcionó y lo retiraron sin contemplaciones. La 1 mantiene el primer puesto de cadena más vista, pero Telecinco se acerca peligrosamente. Los porcentajes que obtiene “Humanos y divinos” no sólo están por debajo de la media de La 1: están por debajo de la media de Telecinco, de Antena 3, de las autonómicas, de Cuatro, de las temáticas de pago, de laSexta. Si nos descuidamos, hay más niños viendo a Bob Esponja en Clan TV que adultos viendo a Izaguirre.

“Humanos y divinos” es un programa amable de entrevistas e intercambio de opiniones presentado por un Izaguirre contenido y discreto. Así que no gusta. Durante años sirvió en “Crónicas marcianas” comida salada y formó un público integrado por un montón de espectadores hipertensos a los que todo enseguida les parece soso, aburrido y sin gracia. De aquellos gritos viene este silencio ensordecedor. El público que creó no entiende por qué ahora su chico terrible no se sube en la mesa y se baja los pantalones entre gritos y aspavientos.