06 junio 2012

JULIA Y MARINA

Fue una venganza. Julia había llevado una vez a su prima Marina a ver un concierto de Leonard Cohen con el juramento de que Leonard Cohen era el nuevo Justin Bieber, así que cuando Marina se enteró de que su ídolo Justin venía a “El hormiguero” decidió devolver el engaño a Julia y la llevó a ver el programa de Pablo Motos asegurándole que había conseguido pases para ir a “El intermedio”. “Pero ‘El intermedio’ es de La Sexta, ¿por qué estamos entrando en Antena 3?”. “Es que con esto de la fusión, ahora Wyoming hace su programa aquí”. Cuando Julia se dió cuenta de la trampa ya era tarde. Estaba sentada en las gradas de su programa más odiado de la historia de la televisión rodeada de trescientas fans del cantante que más repulsión le había causado en sus dieciséis añitos de vida. “Esto no te lo perdono mientras viva. Me has traído a ver a Justin Bieber al ‘Hormiguero’. Esto va contra los derechos humanos”. “Por lo del coñazo del Leonard Comen ése”, respondió Marina sacando una gigante chapa de Justin del bolso y prendiéndola en su camiseta a la altura de la areola izquierda. Julia miró inquieta a su alrededor buscando la forma de irse y comprendió que no era posible. Comenzó a sentirse muy, pero que muy nerviosa.

Tanto que cuando Pablo Motos dio entrada a Justin Bieber en el plató sufrió un ataque de pánico y empezó a gritar presa de la ansiedad. Exactamente al unísono con otras trescientas adolescentes que gritaban presas del fanatismo. Rompió a llorar ante el horror que suponía unir a Motos con Bieber, y la cámara la incluyó en un plano medio en donde aparecía rodeada de otra docena de chicas que gritaban y lloraban admiradas. Cada vez que Justin miraba a las fans el nerviosismo de Julia y de todas las demás chicas aumentaba. Hasta que finalmente el insoportable ídolo juvenil se acercó hasta las gradas y por azar inclinó el rostro asqueroso sobre el de Julia y le besó los labios. Julia volvió a la vida rasgando las nieblas de un delirio que le causaba náuseas. Había creído sentir sobre la boca el vientre viscoso y frío de un sapo.