12 marzo 2016

JOHN MCCLANE CONTRA EL VEGANISMO

Y en la cumbre de la Pirámide Televisiva está John McClane. No es malo, de hecho es muy bueno, pero no es conveniente consumirlo en exceso y por eso se recomienda espaciar su consumo y no abusar de él. La Organización Mundial de la Salud Televisiva acaba de publicar una Pirámide Televisiva semejante a la Pirámide Alimenticia que todos conocemos. En la base se hallan los programas que pueden –incluso, que deben- ser consumidos diariamente sin tomar mayores precauciones: “Los Simpsons”, “Al rojo vivo”, “Saber y ganar” son los cereales, las frutas y las verduras de la programación. Un poco más arriba llegamos al siguiente piso de la pirámide. No hay problema en zamparse habitualmente grandes capítulos de grandes series, pero sus tramas pueden llegar a ser tan absorbentes y adictivas que los expertos recomiendan no sobrepasar las cinco o seis dosis semanales: “Homeland” o “Broadchurch” o “House of cards” son los huevos, el queso y el pescado azul de la televisión nuestra de cada día.

Y en lo más alto de esta pirámide está “La jungla de cristal” en cualquiera de sus ediciones. No hay por qué tenerle miedo, e incluso se sabe que aporta algunos nutrientes importantes que no se encuentran en otro tipo de programas. Pero sólo debe ser consumido muy ocasionalmente, ya que está demostrada la asociación entre ciertas enfermedades y el exceso de su visión. Cuatro emitió ayer la cuarta entrega de esta serie cinematográfica y yo disfruté cada salto en el vacío de John McClane en compañía de un par de buenas cervezas, regodeándome aun más en cada golpe que recibía al saber el tiempo que iba a tardar en volver a verlos.

John McClane es la carne roja –por ensangrentada, no por socialista- de nuestra alimentación televisiva. Y su uso moderado y prudente es una excelente vacuna contra el puritanismo vegano de todos los cursis arrogantes que nos invaden con sus sensibilidades postureras. Ahora, eso sí, nos quedan unas semanas por delante en las que tendremos que ponernos a dieta de “Pasapalabra”, “Zapeando” y, como mucho, algún capítulo de “Modern family”. Yipikayey.