01 marzo 2016

CARLOS LOZANO VIP


Ha nacido una estrella. La actual edición de “Gran hermano VIP” arrancó echando al fuego deshechos de todo tipo. Desde concursantes de aluvión hasta declaraciones estúpidas. Una bruja vidente como Aramís Fuster se lamentó de que Belén Esteban le impidiera participar. Menuda birria de poderes tienen las brujas de hoy que las detiene el muestrario andante de un cirujano plástico. El día que comenzó el concurso, Jordi González despidió a los concursantes que accedían a vivir tres meses hipervigilados bajo del focos asegurando que comenzaban “una nueva vida lejos de los focos”. Tiene bemoles. Lo extraño es que con materiales de tan mala calidad la hoguera comenzara a arder.

Carlos Lozano es la estrella que mantiene encendida la llama de “GH VIP”. Amable con su jefe y atento al negocio siempre tiene una mala palabra para quien la necesita, un gesto molesto dispuesto a estropear el día a quien le rodea. Inflamable con sus compañeros, a su alrededor proliferan los gritos, los insultos, el mal rollo. Gracias a este fracaso humano, “GH VIP” avanza con normalidad hacia la anormalidad y el éxito televisivo. Lozano es el combustible capaz de todo con tal de arder.

“Mi vida ha sido que me han matado a palizas, por culpa de tíos como tú”, le grita la colaboradora de “Sálvame”, exsuperviviente y exacorralada y ahora gran hermana VIP,  Raquel Bollo encantada de que le den juego para ponerse digna y amenazar con irse. Tras llamarle “viejo asqueroso” y comentar “Me estoy conteniendo por no pegarle de hostias a ese tío”, Belén Roca le tacha de “maltratador psicológico” feliz de haber ascendido de tronista en “Mujeres y hombres y viceversa” al horario de máxima audiencia. Lozano toca el cielo. Ser un indeseable le aleja de tener que volver a Perú a buscar trabajo y le garantiza la faena y el éxito en Telecinco. Ha logrado convertirse en una enana marrón, un astro infame, una mierda de estrella, pero estrella al fin y al cabo. Que no se pasen quienes le defienden en Twitter. No vaya a ser que se les vaya la mano y limpien tanto su imagen que Telecinco pierda el interés por él y quede sin trabajo.