29 marzo 2016

JORDI, TENEMOS QUE HABLAR

Hola, Jordi Évole… No… No pasa nada… Es que… bueno. Creo que tenemos que hablar. A veces tengo la sensación de que… ¿tú no? ¿Para ti va todo bien? No sé… No pongas esa cara. Claro que “Salvados” me sigue gustando. Y mucho. De verdad. Sólo es que… Bueno, supongo que es normal. Los programas van cumpliendo temporadas y es normal que se apague un poco la llama del comienzo. Hoy me dio por pensar que a lo mejor últimamente estamos un poco fríos. Es que, verás… Este domingo, cerca de la hora de cenar... Nuestra hora de siempre, Jordi… Y me dije, “oye, voy a ver ‘Salvados’”. Y no lo había… Y me extrañó y lo miré en internet. Y resulta que la temporada se había terminado semanas atrás. Y yo no me había enterado…

Y eso no era así al principio, Jordi. Algo nos está pasando. ¿Te acuerdas del principio? Pufff, yo me pasaba la semana esperando el “Salvados” del domingo. Y hacía planes para la cena del domingo en función de que hubiera o no “Salvados”. Y… Y… Y siempre sabía el tema del que ibas a hablar, y no había día que no flipara, y luego lo comentaba con los amigos el lunes y el martes… El programa sobre ETA. Y el del metro de Valencia…

Que de verdad que “Salvados” me sigue gustando… Te lo juro. Me pareció estupendo el programa sobre las fábricas de ropa en el sudeste asiático. Y el del amianto. Y el de aquellos que trabajaban en aquella carreta en la época de Franco o algo así. Sólo es… ¿No sabes? Que noto esos pequeños detalles que aparecen cuando una relación comienza a enfriarse. Pequeños olvidos… Incluso algún zapeo. Que a lo mejor es lo normal y estoy aquí con la picha hecha un lío comiéndome la cabeza a lo pijo. ¿Tú qué opinas? A lo mejor podríamos esmerarnos un poco más los dos para la próxima temporada. Sí, sí, los dos… Yo también. Quería hablarlo contigo. No, por dios, no me han empezado a gustar otros programas diferentes del tuyo. ¿El de Bertín? Calla, hombre… Para mí sigues siendo el mejor programa de la televisión actual. Pero, bah, entiéndelo… ¿No crees que…? Bueno, nada, déjalo... Déjalo, déjalo. Sólo son tonterías mías.