08 julio 2016

¡SERIES DE TELEVISIÓN, NACIONALIZACIÓN!

¡Nacionalización de las series de televisión! ¡Expropiación de las series que han sido privatizadas y devolución al pueblo! ¡Gestión popular de los productos de televisión pública y prohibición legal de su venta a cadenas privadas! No consentiremos que los procesos de privatización terminen convirtiendo a TVE en el suministrador de programas de éxito de los holdings empresariales mediáticos que operan en nuestro país. Primero fue “Operación Triunfo”, que en su primera edición emitida en La 1 obtuvo uno de los mayores éxitos de toda la historia; posteriormente fue cedida a Telecinco, que se aprovechó de la inercia que el programa traía de La 1 y contempló su decadencia a partir de ahí. ¡Basta ya! ¡Na-cio-na-li-za-ción de los talent shows musicales! Después fue “Amar en tiempos revueltos”, que se privatizó en Antena 3 como “Amar es para siempre”, con las naturales suspicacias de puertas giratorias entre la gestión pública y los consejos de administración privados.

Y ahora se rumorea insistentemente que dos de los productos más rentables de Televisión Española van a ser privatizados. Es posible que las futuras temporadas de “Cuéntame cómo pasó” y “El ministerio del tiempo” no las disfrutemos en la televisión de todos, sino que debamos verla en cadenas generalistas privadas o incluso televisiones de pago. ¡Exigimos transparencia e información completa de la marcha de estas negociaciones! ¡Ni un paso atrás en la defensa de las series de la televisión pública! ¡Na-cio-na-li-za-ción! Basta ya de recortes. Basta de falsas excusas que disfrazan de eficacia económica lo que no es más que un descenso en la calidad de nuestras series favoritas. Exigimos continuar viendo las aventuras de Amelia Folch, Alonso de Entrerríos y Julián Martínez y las desventuras de la familia Alcántara en las cadenas propiedad del pueblo español. ¡Ex-pro-pia-ción!

(Eh, ¿cómo dicen? ¿“En la tuya o en la mía”? ¿Bertín? Eh… Bueno, tampoco pasa nada porque alguna vez un programa de TVE se vaya a una cadena privada. No hay que ser extremistas.)