13 julio 2016

BARBARIE

Con la brillantez que acostumbra, dice Fernando Savater que la barbarie se define por la equiparación de los seres humanos y los animales, y que eso ocurre por igual cuando se trata a los seres humanos como animales y cuando se trata a los animales como seres humanos. Vimos ejemplos de estas aberraciones en la televisión del lunes. Ambas barbaridades provocan sobre todo, por encima del enfado que se supone en cualquier persona bien educada, la misma repugnancia lógica, estrictamente conceptual, al ser la distinción entre persona y animal uno de los axiomas fundadores de cualquier sistema moral civilizado, por lo que de salvaguarda de la persona tiene y por su función vertebradora de conceptos como "libertad", "derecho" o "responsabilidad". Por eso sentimos ese asco no emocional sino racional, cuando vemos cómo el miserable Skinny (“Sin perdón”, La 1; Clint, gracias por ayudarnos a entender la vida con películas maravillosas como éstas) trata a las prostitutas que mantiene en su pocilga como mero ganado al que explota, con el que comercia o intercambia por caballos.

Y por igual motivo sentimos la misma náusea moral cuando la barbarie aflora por el otro lado y oímos en los informativos cómo el torero fallecido Víctor Barrio es llamado “asesino” y su muerte es celebrada por miserables que se envuelven en el movimiento más intelectualmente estúpido de las últimas décadas: el animalismo (larga nota aclaratoria: deberíamos llamarle el “mamiferismo”; los artrópodos -hormigas, arañas, cucarachas…- constituyen el 97% de los animales que pueblan este planeta, son seres absolutamente vivos, sintientes y sufrientes, y le importan una mierda seca al 100% de los animalistas. Ni una sola de las medidas del PACMA va orientada a defender los derechos de los insectos, a pesar de ser el tipo de animal más abundante en nuestro país. ¿Qué modelo e idea tienen de lo que es un animal? ¿Sus gatos?).

¿La barbarie proviene de la maldad o de la ignorancia? ¿Sería más fácil conseguir mediante la educación dejar de tratar a las personas como ganado o dejar de tratar al ganado como personas? ¿Qué es más grave, querer a un hijo como si fuera un perro o querer a un perro como si fuera un hijo?

3 comentarios:

Dani Rodríguez dijo...

Pero... si usted plantea que los insectos son seres "absolutamente vivos, sintientes y sufrientes", los mamíferos con un sistema nervioso y un cerebro bastante más desarrollados también lo serán... ¿Defiende entonces la tauromaquia? ¿Defiende usted que "el toro no sufre" pero la hormiga sí?

Por otro lado, ya que tira usted de argumento de autoridad y cita a Savater, le planteo la posibilidad de pensar que no existe un planteamiento único sobre el animalismo. Para mostrárselo voy a recurrir a su misma argucia y citarle: "Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales. ". Lo dijo un tal Mahatma Gandhi, alguien que luchó por los seres humanos más que la mayoría de las personas que han pisado este planeta. Suerte.

Anónimo dijo...

En ningún momento veo que el autor defienda la tauromaquia, más bien veo su crítica enfocada al hecho de que insultar, menospreciar y denigrar a una persona fallecida sea algo... respetable. Tampoco veo agresividad en el texto, por lo tanto no entiendo la tirantez de su respuesta. Citar a un pensador, escritor, musico o similar, a mi juicio, no parece una argucia, sólo una forma de exponer otra opinión. Ah, Gandhi hizo mucho por su gente, pero sólo la suya: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/10/150928_finde_cultura_era_mahatma_gandhi_racista_ac

Anónimo dijo...

Hay mucha gente a la que no le gustan los toros ni defienden la tauromaquia, pero no equiparan a un hombre con un toro, ese es el matiz, que porque no solo existen los extremos.
Hoy en día para tener un perrito o un gatito lo tienes que tener metidito entre algodones, sacarlo a pasear 20 veces, y sino contratar a alguien para que te lo haga no vaya a ser que no sociabilice, y lo tienes que humanizar, por supuesto... como si entre eso y el maltrato no hubiera margen....