30 julio 2016

¡VUELVE, MARILÓ!


Nada más dejar Mariló Montero “La mañana” de La 1 en manos de Silvia Jato se supo que esta cobraba el doble. Qué feo. Años promocionando TVE con sus ocurrencias y ahora la humillan doblando el sueldo a una señora desaparecida del panorama televisivo nacional desde hace años. Que no pueda demostrarse  que Jato tiene enchufe por ser pareja del expresidente del PP en Valencia, Alberto Fabra, solo empeora las cosas. ¿Pero qué hizo Jato últimamente de mérito para TVE? ¿Decir que se negaba a hablar de Pablo Iglesias porque “no merece ni cinco minutos” y “España es un país serio y se merece políticos serios”? ¿Añadir estos días el desliz de llamar a Valencia “pueblecito”? Por favor, eso lo supera Mariló con la gorra.

Días atrás, de un móvil robado se extrajeron y publicaron unos mensajes privados en Telegram de Pablo Iglesias a Monedero en los que comentaba cómo Mariló le daba caña en “La mañana”. Tras olvidar cuánto luchó (con razón) hace un año para que no se publicaran unas fotos robadas en ‘top less’ que le hicieron en la intimidad, pasó a la acción. En privado todos decimos barbaridades cuando recurrimos a la ironía, el humor y la complicidad, así que fue fácil. Mariló pidió la dimisión de Iglesias por teclear “la azotaría hasta que sangrase”, y aprovechó que añadiera “soy marxista algo perverso convertido en un psicópata” para tomarlo también al pie de la letra y rematar: “Iglesias se considera un perverso. Según la RAE, es alguien sumamente malo, que causa daño intencionadamente. Que corrompe las costumbres o el orden y estado habitual de las cosas. Además de un poco psicópata, añade. Psicopatía, a nivel psiquiátrico, es una enfermedad mental. Es una anomalía psíquica por obra de la cual, a pesar de la integridad de las funciones perceptivas y mentales, se halla patológicamente alterada la conducta social del individuo que la padece”. No sabe parar y ¡precisa el diagnóstico como “psicópata carismático”!: “Ellos destacan, entre otras características, la falta de empatía, la mentira, el talento para manipular a los demás, el egocentrismo y que son incapaces de sentir remordimiento o culpa”.

Por Dios, que le tripliquen el sueldo y que vuelva.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

ética y estética para ambos

Anónimo dijo...

El problema es el de siempre.

Que la gente calla o habla según los interpelados sean los que ama o los que odia. El problema es que cuando han pasado episodios similares con políticos de otros partidos las personas que los odian se emiten juicios reprobatorios que podrían ser aplicables en este caso. Pero no se ven. Y la única diferencia es que el interpelado es 'de los propios'. Ese es el gran mal. Ese es el problema: Que a tantísima gente le importa un bledo la verdad, solamente está consumida de odio- y disfruta de los suyos humillando a los contrarios y se ofende cuando nominalmente ocurre a la inversa. Eso sí, los malos siempre son los otros, parece ser.

Saludos.