23 diciembre 2010

¡NAAAAAADA!

Propongo que el sorteo de lotería de navidad dure todas las navidades. Toditas. Que empiece el día 22 a su hora habitual de las 9 de la mañana pero termine al año siguiente alrededor del 2 de enero a eso de las 3 de la madrugada. ¿Cómo? Fácil: bastaría con cantar todos los números y no únicamente aquéllos que resultan premiados. En el bombo entran 85.000 números, pero sólo llegan a salir algo menos de 1.800, más del 99% de ellos con premios de miiiiiil euros. Es decir, más de 83.000 números quedan sin ser cantados porque no les toca nada. Nadie se acuerda de ellos, a pesar de que suponen el 98% de todos los números. ¿Es eso justo? No, ¿verdad? Pues, niños de San Ildefonso, a cantarlos. ¡Catorce mil seiscientos veintidós! ¡naaaaaada!, ¡treinta y ocho mil doce! ¡naaaaaada!, ¡cincuenta y dos mil novecientos treinta y siete! ¡naaaaaada!. Y así con todos. Y una de cada cincuenta veces, más o menos, se cantaría un premio de mil euros dentro de un sorteo que duraría unas cincuenta veces más de lo habitual. Un sorteo de unos diez días de duración. Y todas las televisiones dedicándose durante diez días al asunto.

¿Se imaginan los informativos? "Este año el gordo ha sido madrugador, ya que salió en la madrugada del 23 al 24 de diciembre", "el número 60.529, al que no le ha tocado nada, ha estado muy repartido; se vendió en Mataró, Canillejas del Vino, Teruel, Sahagún y en la administración 34 de Valencia", "la anécdota del sorteo de este año la protagonizó el niño de San Ildefonso número dos mil seiscientos quince, al caérsele una bola y romper a llorar". Y durante el mensaje del rey en Nochebuena el sorteo de fondo dentro de un recuadrito en una esquinina. Y las campanadas de la Puerta del Sol sonando con los niños cantando de fondo. ¡Tres mil ochocientos treinta y tres! ¡naaaaaada!, ¡veintinueve mil ciento uno! ¡naaaaaada!, ¡cuarenta y cinco mil seiscientos cincuenta y nueve! ¡naaaaaada!. Y la gente deseándose felices fiestas por todas partes durante diez días mientras de fondo sólo se oye ¡naaaaaada!, ¡naaaaaada!, ¡naaaaaada!.