09 diciembre 2010

SIR JESÚS VÁZQUEZ



"No para nosotros, Cuatro, sino para mayor gloria de tu nombre". Eso es lo que le faltó decir a Jesús Vázquez cuando fue armado caballero de la cadena rojiblanca el pasado domingo por Jesús Calleja. El cruzamiento de iniciación caballeresca, -joder, llevo toda la mañana leyendo en internet sobre el asunto, ¿cómo queréis que no se me pegue esta forma de hablar?-, tuvo lugar en el mismísimo monte Fuji, Japón, cuyo nombre lleva el "ji" samurái que emparenta la más alta cima de la isla de Honshu con la estirpe de guerreros orientales más parecida a los caballeros medievales que formaron las órdenes militares más gloriosas de la Europa feudal, -también, bueno, también he leído algo sobre el monte Fuji; Wikipedia está tan a mano...-. Allí, a 3776 metros de altura, como parte de un "Desafío extremo" especial, Vázquez anunció un cambio crucial en su vida: cayó de rodillas y proclamó su nueva fidelidad al reino de Cuatro. Jesús Calleja, numerario veterano en tal servidumbre, ofició el nombramiento del nuevo cruzado.

"Non nobis, domine, non nobis sed nominem tuo da gloria". Pero cuidado, porque si bien con frecuencia era ordenado caballero aquel guerrero que había destacado por su valentía y fidelidad exhibiendo un código de conducta intachable, otras muchas el receptor de tal grado no era sino un mercenario, un soldado de fortuna en cuya biografía quedada probada su falta de escrúpulos, su lealtad ciega al noble que mejor pagara en la comisión de cuantas vilezas le fueren encargadas. En ocasiones el caballero llegaba a tal distinción como renocimiento de los méritos realizados, en otras lo que le ganaba el honor era la expectativa de los que pudiera ofrecer al reino en el futuro. En la cima del monte Fuji no quedó claro qué tipo de caballero va a ser Jesús Vázquez. Yo apuesto por el primer tipo, por el caballero fiel que obtiene su distinción por su biografía heroica. Basta echar un vistazo a las fusiones, uniones matrimoniales dinásticas y apaños entre Telecinco y Cuatro para entender que Sir Jesús va a seguir sirviendo al mismo imperio.