11 enero 2011

ANTIBUENAFUENTE DE ANTIMATERIA

A ver, no me lieis, que a mí estos rollos de física teórica nunca se me dieron bien. Si empezamos a hacer cosas raras con los fundamentos de la lógica televisiva apago el aparato y me vuelvo al transistor. Acepto que un programa se redifunda cuantas veces le parezca al dueño de los derechos; accedo encontrarme en una cadena redifusiones de programas que se emitieron originalmente en otra; paso por que se cambie el orden de los programas y se redifundan algunos sin haberse redifundido otros anteriores. Pero lo que no cabe en cabeza humana es que un espacio se redifunda antes, -¡antes!-, de su difusión original. Los principios más elementales de cualquier cosa que tenga principios elementales exigen que el efecto vaya después que la causa, que lo que pasa primero ocurra antes que lo que pasa después, que la copia no exista antes que el modelo.

Pues no. Desde este pasado lunes laSexta emite por su segundo canal tedetero el programa de Buenafuente ¡dos horas antes! de su emisión original, canónica y primigenia en laSexta. No way, man. Andan dándose de leches los físicos cuánticos y gravitacionales sobre la posibilidad, los peligros y las paradojas de viajar atrás en el tiempo y va el listo de Roures e invierte la dirección de la dimensión temporal con su late night estrella. ¿Y si se crea una singularidad cósmica que hace que crezca la nariz de Berto y le quita toda la gracia a Ana Morgade? ¿Y si el Buenafuente de laSexta2 mata a los padres del Buenafuente de laSexta1 antes de que se conozcan de manera que ahora Buenafuente ya no puede seguir existiendo? ¿Y si de pronto se crea en laSexta2 un antiBuenafuente de antimateria con los neutrinos girando al revés que crea un agujero negro que devora al Gran Colisionador de Hadrones de Ginebra justo en el momento en el que el Gran Colisionador de Hadrones de Ginebra iba a crear su propio agujero negro? No tontees con estas cosas, Andréu, que se empieza jugando despreocupadamente con los principios de la ciencia y se termina haciendo "El hormiguero".

1 comentario:

Amarok dijo...

Está claro que en la televisión no existen leyes y se puede hacer cualquier cosa. El Dios de la televisión SÍ juega a los dados...