19 enero 2011

LA METAMORFOSIS ZOMBI

Al despertar Rick Grimes una mañana, tras un sueño intranquilo, se encontró en su cama del hospital convertido en un hombre rodeado de monstruosos zombis. “La metamorfosis” de Kafka ya tiene su libérrima adaptación televisiva en “The Walking Dead” (martes, La Sexta), una serie en la que el corredor de comercio Gregorio Samsa se transforma en el policía Rick Grimes, mientras que los insectos, en un prodigiosa pirueta argumental, son los otros.

En “La metamorfosis” de Kafka, el absurdo está en el protagonista, que de la noche a la mañana se encuentra convertido en un monstruoso insecto mientras el mundo exterior (su habitación, su familia, sus cosas) no ha cambiado nada. En “The Walking Dead”, la serie creada por Frank Darabont basada en los cómics de Robert Kirkman, el absurdo está en el mundo exterior, no en el protagonista. Una epidemia zombi ha convertido el planeta en un lugar espantoso plagado de muertos vivientes hambrientos de carne. El policía Rick Grimes es un tipo que podría ganarse la vida como agente de comercio o como oficinista en un banco; un hombre normal y corriente, amante de su familia, que cumple con su horario de trabajo y tiene los mismos problemas que usted y que yo. Por eso la metamorfosis del mundo exterior le sorprende, golpea, zarandea y, por fin, hace que Rick decida luchar contra el absurdo con las herramientas del hombre común: la rebeldía, la esperanza y, también, las armas. Porque los monstruosos insectos disfrazados de zombis que llenan las calles de Atlanta no son hombres. Cuando Rick vuela la cabeza de un zombi no está matando un hombre, sino devolviéndole su humanidad. Es así de absurdo.

Los primeros episodios de “The Walking Dead” son tan buenos como la primera página de “La metamorfosis”. El asombro de Rick ante un mundo que no entiende, su entrada en Atlanta montado a caballo, el acoso de los zombis mientras se encuentra atrapado en un tanque, el disfraz de zombi para poder mezclarse con los zombis... Si los demás capítulos mantienen esa línea, Kafka sonreirá en su tumba y todos seguiremos las fantásticas e inquietantes aventuras de Gregorio Samsa trasformado en Rick Grimes.