24 enero 2011

HOMEOSTASIS

La edición de este año de "Operación Triunfo" tiene cuatro grandes ventajas pero también cuatro grandes inconvenientes respecto de la última edición emitida en 2009. Empecemos por las ventajas: (1) no participa ninguno de los concursantes de la edición anterior, lo cual garantiza que no tendremos que soportar horas interminables de llantos desconsolados y milongas infantiles acerca de los sueños y las ilusiones de la vida a cargo de dieciocho aspirantes a cantantes cuyo nombre nadie recuerda ya, (2) no participa Risto Mejide, inexplicable miembro de un jurado en un concurso de cantantes, cuya actividad principal, -que nunca debería haber abandonado-, se desarrolla en otras áreas del mundo del espectáculo, (3) no participa Jesús Vázquez, cuya corrección, asepsia y automatismo como presentador constituye su principal virtud y su principal defecto, y (4) por encima de todas las cosas, la mayor ventaja de este OT 2011 es la ausencia de Ángel Llácer como jefazo de la Academia, cuya sola presencia, histriónica, narcisista, carente de todo ingenio y talento, lastraba el concurso de forma irremediable.

Y veamos ahora los inconvenientes: (1) participan los concursantes de la edición actual, lo cual garantiza que tendremos que soportar horas interminables de llantos desconsolados y milongas infantiles acerca de los sueños y las ilusiones de la vida a cargo de dieciocho aspirantes a cantantes cuyo nombre nadie recordará dentro de dos años, (2) participan Fernando Argenta y Rafa Sánchez, inexplicables miembros de un jurado en un concurso de cantantes, cuya actividad principal, -que nunca deberían haber abandonado-, se desarrolla en otras áreas del mundo del espectáculo, (3) participa Pilar Rubio, cuyas inseguridades y espontaneidades como presentadora constituyen su principal virtud y su principal defecto, y (4) por encima de todas las cosas, el mayor inconveniente de este OT 2011 es la presencia de Nina como jefaza de la Academia, cuya sola presencia, cursi, hortera, carente de todo ingenio, lastra el concurso de forma irremediable.