30 octubre 2012

ALINEACIÓN PLANETARIA


Una vez cada veinte años los planetas del Sistema Solar se alinean provocando cambios gravitacionales que afectan de forma intensa a la Tierra, -esto es completamente falso, claro; lo andan propagando los magufos de siempre pero no hay por dónde cogerlo: ni los planetas se alinean exactamente nunca ni, si ocurriera, se movería aquí una brizna de hierba. Pero como me viene bien para el argumento de esta columna... ¿qué quieren?, sólo soy un crítico de televisión-. Los planetas orbitan cada uno con su propio compás, y, de pronto, por pura combinatoria, porque basta con dejar pasar el tiempo para que lo improbabilísimo se vuelva casi seguro, todos dan la misma nota en el mismo momento. Omm. El Sistema Solar se estremece y una alquimia feliz lo unifica bajo la cálida ternura de la línea recta. Dura sólo una milésima de segundo. Después la perfección se deshilvana y comienza un nuevo ciclo de frío y soledad que abarca otros veinte años.

TCM no es el Sistema Solar. Está más cerca de ser toda una galaxia. Las multidifusiones de sus películas clásicas orbitan con periodicidades diferentes, van yendo y viniendo según mareas propias y cambiantes. Y, de pronto, por pura combinatoria, sus pasos de baile encajan y se colocan en fila. Ocho planetas alineados con el Sol. Miren qué ocho películas se encadenaron ayer en nuestra televisión: “Rebeca”, “El padre de la novia”, “Los hermanos Karamazov”, “La noche de la iguana”, “El tercer hombre”, “Casablanca”, “West Side Story”, “Las sandalias del pescador”. Esto produjo unas turbulencias gravitacionales que afectaron el normal funcionamiento de las demás cadenas. FOX, AXN y TNT sufrieron interferencias, se desplazaron sus placas tectónicas y se interrumpió su emisión durante algunos momentos. Enormes tormentas solares lanzaron llamaradas que causaron múltiples incendios en Canal+Decine, MGM y Canal Hollywood. Y después cada película, indiferente y mineral, continuó su paseo gravitatorio alrededor de TCM. Faltan veinte años para la próxima alineación. Ya la estamos esperando.