11 octubre 2012

¡CHOCOLATE A MITAD DE PRECIO!


La tele pasa de Jaime Mayor Oreja. Hace diez días que el presidente del Grupo Popular en el Parlamento Europeo dijo que le parece un “disparate que se televisen todos los problemas del orden público con cámaras de televisión, porque incitan a manifestarse” y la tele no le hace ni puto caso. Si hay problemas de orden público como asesinatos, robos o atracos, la tele va y lo cuenta. Y si tiene alguna imagen grabada con cámara de televisión, de vigilancia o de algún aficionado, la emite por muy mala calidad que tenga. Y, claro, tiene razón Mayor Oreja, esto no incita a Ned Flanders y familia (que no ve informativos para no pecar) pero sí a otras personas insensibles a manifestarse contra la violencia (los últimos con motivo del aniversario del caso Bretón), lo que sin duda está requetemal.

En realidad parece que lo que la tele quiere es fastidiar a Mayor Oreja. Por eso ha comenzado a emitir por la tarde un magacín informativo laSexta (“Más vale tarde”) y otro Cuatro (“Las tardes de Cuatro”): para ponerle nervioso siguiendo de cerca la actualidad con el peregrino argumento de que es lo que está ocurriendo y los informativos tienen que informar de lo que ocurre. Mayor Oreja ya avisó de que concretamente le inquieta que se retransmitan en directo cargas policiales (“no porque no haya transparencia, sino porque hay cosas que exceden la prudencia”), pero estos parecen capaces de inquietarle y exceder la prudencia sin miramientos. El acabóse.

Como decía que no se imagina “una manifestación en Alemania siendo retransmitida por cadenas públicas alemanas” (identificando de forma alucinante “manifestación” con “problema de orden público”) y aquí la tele está como está, le quedan dos salidas: ser nombrado ministro de Información y Turismo redivivo para poder decir “La tele es mía” o irse a vivir a esa idílica Alemania que no existe, donde, como soñaba Homer Simpson, el chocolate está a mitad de precio.