15 noviembre 2012

¡TELEVISIÓN PÚBLICA, TE NECESITAMOS!


Rupert, no te necesito. No necesito una televisión pública con un programa como “+gente” que dedica dos horas y media diarias, cinco días a la semana, al glamour, las tendencias y el pijoterío fashion. No necesito ver a la sosaina Anne Igartiburu recorrer un enorme plató lleno de colaboradores sonrientes para endilgarnos un espacio con secciones como “Luis Nemolato analiza el estilismo de las famosas”, “¡Lomana, ayúdame!” y “¡Rupert, te necesito!”.

Pero hay momentos de luz. El otro día, por un hueco se coló Luis Pineda, presidente a Ausbanc: “Los juzgados parecen los cobradores del frac de la mala banca, y últimamente se están convirtiendo en los mamporreros. Tenemos que buscar herramientas para no machacar a quien no paga por causas sobrevenidas, porque si no este país se viene abajo. Y existen: imponer la mediación previa, paralizar el procedimiento ejecutivo, ver si el título es absolutamente legal y si tiene algún defecto (por ejemplo, cláusulas suelo, redondeo). Lo dice Luxemburgo, no nos lo hemos inventado.  Se debe difundir la información que no se conoce. Hay gente que cuando se resuelve el contrato se le pide lo que no ha pagado esos meses más los años que debe. Si no pudo pagar unos meses, ¿cómo va a pagar lo demás? Pero es que se puede rehabilitar el préstamo hipotecario acudiendo a un artículo 693.3 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. La banca hacía contratos en los que obligaban a firmar con un tipo de interés sabiendo ellos que los tipos de interés iban a bajar. Llevamos 450 sentencias ganadas. Es bueno que haya un medio de comunicación que lo diga en voz alta, porque hay otros que están tan endeudados que respiran porque la banca les permite vivir. Necesitamos una televisión pública y necesitamos que las leyes sean la expresión de la voluntad soberana del pueblo y no de unos lobbies”.

Cuando Pineda pidió dar el teléfono para ayudar a los desahuciados, Igartiburu le arreó: “Rapidito, a ver cuál es”. Tenía prisa por ir a lo suyo. No necesitamos una presentadora así. Ni a Nemolato, Lomana o Rupert. Necesitamos una televisión pública que sea una televisión pública.