27 noviembre 2012

ÉSE SOY YO


"That's me. Early me. That's me"
Paul Simon

Regla fundamental de la vida, el universo y todo lo demás: para cada uno de nosotros la gente siempre tiene la edad con la que la conocimos. Paseo por la ciudad con mi hija y veo en la acera de enfrente a mi amigo Ramón. “Mira, ese chaval que va por ahí enfrente es amigo mío. Fuimos juntos al colegio”. “¿Qué chaval, papá?”. “Coño, ése... el único que está ahí, el de al lado del semáforo”. “Papá, eso es un señor calvo y con barriga”. “¿Qué señor? Ahí no hay ningún señor. Es Ramón, Ramonín... Es un chaval como tú”. “Papá, vuelve en ti, a veces me das miedo”.

Por eso la muerte de personas que conocimos de jóvenes nos impresiona más que la muerte de personas que conocimos de ancianas, especialmente si llevábamos años, décadas, sin saber de ellas. Especialmente si eran personajes mediáticos repletos de vitalidad y presencia física. ¿Cómo va morir Tony Leblanc, que tendría.. no sé... cincuenta años? ¿Cómo va a morir J.R., si era un adulto ágil e impetuoso en la Texas de 1980? No conscientes del propio río que nos arrastra, nuestro imaginario se va llenando de personajes que recordamos con edades más jóvenes de las que ahora tenemos nosotros, por más que siempre les vayamos a seguir viendo como gente mucho mayor que nosotros. El Miliki que yo seguía viendo en todos los Milikis que vi durante estas últimas décadas continuaba siendo un adulto joven, pero en todos los casos era mucho mayor que yo a pesar de que ya soy un adulto maduro. ¿Cómo va a morir Miliki?

Siempre nos parece que las personas siguen teniendo la edad con la que las conocimos. Y eso no nos excluye a nosotros mismos. La pregunta que inmediatamente surge es con qué edad nos vemos a nosotros mismos, es decir, con qué edad nos conocimos y a qué diferentes edades nos hemos ido reconociendo. Y no sé ustedes, pero yo me veré siempre con la edad en la que disfrutaba viendo en la televisión a Miliki, a Tony Leblanc y a J.R. Ése soy yo y seguro que ése también es mi amigo Ramón. Ése es el momento de mi vida en el que me conocí.