29 noviembre 2012

"LA GRAN FAMILIA", HOY


“Fenómenos”, la nueva serie de Antena 3 para la noche de los martes es una serie de ambientación familiar en un entorno laboral. No queda otra. Nuestras tasas de natalidad no dan para familias numerosas como las de “La gran familia”, “Médico de familia” y “Ana y los siete”. Ni aunque las patrocine san Ogino, ruega por nosotros. Una serie familiar actual está condenada a tener dos o tres personajes, y eso no da para nada. Así que, o se amplía la familia al barrio, como en “Aída”, o se amplía al vecindario, como en “Aquí no hay quien viva” o “La que se avecina”. Y, si no, se hace lo mismo que en “Fenómenos”: se utiliza el lugar de trabajo (una emisora de radio) como pretexto para formar una gran familia… laboral. ¿Verá Chencho por la tele cómo cambió España desde los sesenta? ¡Chencho! ¡Chencho!


Ya tenemos formada una familia en el trabajo. El siguiente problema es que el público se aclare: los roles familiares son muy reconocibles, pero los laborales (a excepción del jefe memo y del pelota sobón) no tanto. Pues se ponen esos dos estereotipos por delante y se añaden más: pija inconsciente, becario pringao, rubia tonta, listillo, patita fea, chismosa basta (“Amigo o no amigo, primero que te coman el higo”). El mejor es el especialista en informática sin vida social: tan poca tiene que en el estreno solo le dieron dos frases. Al menos tuvieron el detalle de no incluir un gitano vago, un mariquita chillón y un catalán tacaño. Resueltos los personajes solo falta alimentar el guion con un puñado de tensiones sexuales no resueltas y un pretexto laboral que vertebre cada capítulo: en su estreno, tocó un “homenaje” a “Buried” con final feliz: “Recuérdame que en mi testamento ponga que me incineren”.

“Fenómenos” tiene, en fin, las limitaciones del producto nacional, pero también alguna ventaja. Se agradece que, por ejemplo, el pelota no siga el modelo de Smithers en “Los Simpson”, sino el de José Luis López Vázquez en “Atraco a las 3”: Benito Villar. Un admirador, un amigo, un esclavo, un siervo”. Es un detalle que hace la serie más familiar.