09 noviembre 2012

LILY TUCKER-PRITCHETT


Lily Tucker-Pritchett, hija de Cameron Tucker y Mitchell Pritchett, no entenderá nada cuando dentro de unos años vaya al instituto y estudie la historia de la consecución de los derechos de las parejas homosexuales. Ella es la niña vietnamita adoptada por el matrimonio gay de “Modern family”. Estudiará que en 2012 Maryland y Washington aprobaron el matrimonio homosexual y todas las fechas del resto de Estados que finalmente terminaron legalizándolo, y le sonará tan extravagante como nos resulta hoy en día estudiar las fechas en las que la mujer obtuvo su derecho al voto, -¡Suiza en 1971!-, o se legalizó el divorcio, -¡España en 1981!-. Para ella será como si estudiase la historia del derecho a tomar sopa o ir a la playa. Es posible que vaya al mismo instituto que los futuros hijos de Arizona y Callie, la pareja lesbiana de “Anatomía de Grey”, o que los hijos de Santana y Brittany, de “Glee”, o los de Kurt y Blaine, de la misma serie. Se mirarán extrañados. “¿De qué carajo habla el profesor de ‘Historia de los derechos civiles’?“.

Lily volverá a casa en autobús, y es posible que comente con sus padres durante la cena lo que le explicaron en clase ese día. Cameron y Mitchell se mirarán, ya casi en la cincuentena, con el cariño y la complicidad de los que combatieron en el mismo bando una batalla absurda; quizá comiencen a contarle a su hija anécdotas de estos años extraños, interrumpiéndose mutuamente, conmovidos ante la urgencia de los recuerdos despertados. Igual que el planeta en donde se aloja, nuestra sociedad se mueve a cientos de miles de kilómetros por hora sin que nos demos cuenta, -hace cuatro años todos destacaron la circunstancia racial de Obama; ya nadie lo hizo esta semana-, y Lily no podrá creer lo que le cuenten sus padres. Sobre todo no podrá creer el final de la conversación: “¿Y sabes quién jugó un papel fundamental para que todo esto cambiara? Tú, Lily, tú, y nosotros dos. Y Santana y Brittany, y Arizona y Callie, y Kurt y Blaine. Sólo después vinieron los Tribunales Constitucionales”. Lily correrá a consultar su libro de texto y comprobará que, efectivamente, su foto aparece unas páginas más adelante.