13 mayo 2013

LA VOZ HUMANA

(Tres ideas pequeñas en homenaje al grandísimo Constantino Romero)

I. La venganza de la radio. El fallecimiento de estrellas de la televisión o el cine acostumbra a dar más juego mediático en los informativos televisivos que en los radiofónicos, gracias al uso de imágenes de escenas conocidas o de sus apariciones en público. Pero este domingo, con la muerte de Constantino Romero, la radio se tomó por fin la revancha y nos recordó que dentro del término “audiovisual” la partícula “audio” es tan importante como la partícula “visual”. Escuchamos la inesperada noticia ilustrada con el “sayonara, baby” o el “yo soy tu padre” de Romero. En la televisión añadieron irrelevantes imágenes de Arnold Schwarzenegger o de Darth Vader.

II. Darth Vader vs. Terminator. ¿Y si, animados por el éxito de imprevisibles crossovers como “King Kong vs. Godzilla”, “El Zorro contra Maciste” o “Alien vs. Predator”, algún director norteamericano chiflado hubiera conseguido convencer a algún productor estadounidense demente para rodar un delirante “Darth Vader vs. Terminator”? ¿Qué hubiera ocurrido con el doblaje en español de esa película? ¿Y si la acción, debido a un truculento vórtice espaciotemporal, hubiera tenido lugar en el San Francisco de los años 70, y Harry el Sucio hubiera irrumpido en la pelea apuntando con su Magnum 44 al T-800 y a Anakin Skywalker diciendo “alegradme el día”? ¿Cómo habríamos oído esta película en España?

III. Loquere ut te videam. Cuenta Erasmo en uno de sus apotegmas que un hombre rico envió a su hijo a la casa de Sócrates para que éste le formara como sofista. El esclavo que le acompañaba le dijo al feo pensador: “Sócrates, el padre quiere que veas a este chico”, a lo que el filósofo contestó dirigiéndose al joven: “Pues habla para que pueda verte”. Ayer murió una de las escasísimas personas a la que veíamos cada vez que la oíamos hablar. Sócrates y él hubieran disfrutado charlando juntos sobre las naves en llamas más allá de Orión y los momentos que se pierden en el tiempo como lágrimas en la lluvia.