26 mayo 2013

TELECINCO LAVA MÁS BLANCO



El más multitudinario proceso de selección laboral jamás realizado en la historia de España por una empresa para elegir entre cientos de miles y miles de aspirantes a unos pocos afortunados que, así, podrían firmar un contrato por obra durante un período de tiempo que podía ir desde solo una semana a, en el mejor de los casos, tres meses, lo realizó Telecinco en los últimos trece años para abastecer la franquicia “Gran hermano” de carne para la picadora.

La criba no terminó ahí. De entre esa élite que superó los severos filtros establecidos para participar en las ediciones de “GH” 1, 2, 3, 4, 5, VIP, 6, VIP2, 7, 8. 9, 10, 11, El reencuentro, 12, 12+1, La re-vuelta, y Catorce (aún en emisión), Telecinco contrató ocasionalmente después a muy pocos de ellos; solo a quienes cumplían con los exigentes estándares establecidos por la cadena para seleccionar a sus asalariados. Únicamente quienes alcanzaban los deseados objetivos de calidad y los resultados productivos que garantizaban la rentabilidad de la empresa volvían a ser contratados.

Aída Nízar es uno de esos pocos casos. En “GH5” fue la primera expulsada por los continuos enfrentamientos con sus compañeros. Por eso fue luego contratada en “Crónicas marcianas”, de donde fue expulsada por decir “Dios da a cada uno lo que merece” a un discapacitado que no quiso saludarla. Por eso fue luego contratada en “Supervivientes”, donde su mala baba hizo que el público la expulsara. Por eso fue luego repescada y malmetió hasta lograr que Jorge Javier Vázquez la llamara “hija de puta”. Por eso fue luego contratada en varios “Sálvame deluxe”, donde se enganchó con quien se le puso delante. Por eso fue luego contratada en “Sálvame diario”, donde logró enfadar a la prensa oficial china con sus comentarios xenófobos. Pero esta semana montó un escándalo en un acto presidido por el embajador de México en España, y, visto que la cosa iba a mayores, Telecinco optó por lavarse las manos y despedirla, sin duda sorprendida por lo inesperado de su mala conducta. Hay que joderse con Telecinco.