30 junio 2013

UN CENTAURO MITAD HOMBRE Y MITAD OTRO HOMBRE


Un periodista indio ha sido despedido estos días por hacer la crónica de una inundación subido a los hombros de uno de los damnificados. Sabemos el nombre del reportero (Narayan Pargaien) y sabemos el nombre de la cadena de televisión (News Express), pero no sabemos el nombre del auténtico protagonista de la noticia: el camarógrafo que grabó las imágenes.

En efecto, Pargaien se defiende responsabilizando de la terrible imagen que le muestra a horcajadas sobre un pobre hombre en medio de un río diciendo que la culpa la tiene el cámara que le enfocó de cintura para abajo. Por su culpa nació la estampa de un terrible animal mitológico que ha dado la vuelta al mundo: la de un reportero centauro formado por el busto parlante de un hombre bien alimentado, bien vestido y seco sobre el cuerpo de otro hombre más sucio, más delgado, peor vestido y mojado.

Hacen falta más cámaras como este cámara anónimo que nos enseñó el poder de un buen encuadre. Un primer plano de Pargaien no tenía sentido porque la fuerza de la imagen no estaba en su cara sino en el río en que se encontraba y en las pobres chabolas y personas pobres que había en la orilla. Un plano medio que llegara hasta la cintura mostraría asomando una cabeza que allí no pintaba nada. Así que pasó al plano general y desveló, de paso, las trampas de la tele que son las trampas de la realidad.

Deberían ponerle a dar clase en las facultades de periodismo para que semejante encuadre hiciera escuela. Veríamos, por ejemplo, que Jorge Javier Vázquez se bajó de Belén Esteban pero ahora está muy contento recién subido a Desi “Ladegranhermano”, veríamos a Mercedes Milá recién bajada de sus últimas monturas mientras se seleccionan las que la acarrearán en “GH15”. Y ampliando el foco un poco más veríamos que encima de todos, y por encima de todos, está sentado Paolo Vasile. Tan ricamente y totalmente seco.