10 junio 2013

"+GENTE". ATAQUE A FAVOR


Hace unos días dedicamos a “Letris”, el nuevo concurso de las tardes de La 1, una “apología en contra”, o sea, que lo elogiábamos criticando “+Gente”, el programa al que sustituía. Hoy toca completar el círculo y vamos a dedicar a “+Gente” un “ataque a favor”, o sea, que lo atacaremos elogiando “Letris”, el programa que lo sustituye. A divertirse.

“Letris” es un concurso bueno. Sencillo y bueno. De los que da gusto ver y no da vergüenza que te pillen viendo. En la línea de otros concursos amables de media tarde de TVE como fueron “Quatro” y “Lingo”. Así que da gusto implicarse y dejarse llevar por los juegos que plantea con las letras y las palabras. Además ha conseguido lo que parecía imposible: que por contraste “+Gente” pareciera aún peor de lo que ya era.

En efecto, mientras se emitía, “+Gente” parecía un monumento a la superficialidad y la tontería impropio de una cadena pública (a no ser que, ay, suscribamos la pose ultrapija de la delegada del Gobierno en Cataluña, María de los Llanos de Luna, que visitando hace unas semanas el superhiperexclusivo Real Club Tenis de Barcelona soltó al canal autonómico 8TV esta perla: “Es importante que haya gente pija y rica porque luego son los que consumen y gastan”). Pues bien, desde que en su lugar se emite “Letris”, y sabiendo que el estreno de este se pospuso porque en TVE estaban empeñados en salvar “+Gente” con remodelaciones y cataplasmas varias, ha ocurrido el milagro: siguiendo el nuevo dicho “otro vendrá que peor te hará”, “+Gente” ha logrado empeorar en nuestro recuerdo.

“Letris” nos propone ordenar una palabra desordenada y no sale el debut de una maniquí en la pasarela. Nos propone formar palabras con letras que van cayendo y no sale una maniquí hablando de lo bien que lleva su carrera. Nos propone buscar palabras escondidas en otras palabras y no sale una maniquí hablando de cómo prepara el verano. Nos propone reconstruir palabras troceadas y no sale una maniquí hablando de que pospone la maternidad para continuar con su trabajo. Nos propone arrastrar letras para formar palabras y no es necesario que sean “maniquí” ni, peor, “modelo”; o, peor aún, “top model”. Pues viva “Letris”.