12 junio 2013

EL PATIO DE MI CASA

El físico Andrei Linde sostiene que la gran pregunta acerca del universo no es si lo ha creado Dios o el Big Bang, sino por qué es tan grande. Y es que, en efecto, el universo es muy, muy, muy, muy grande. Demasiado grande. El enorme tamaño del universo puede ser un argumento a favor de la existencia de un Dios tan exagerado como el protagonista de “Ciudadano Kane” o de un Big Bang recién salido de un resacón en Las Vegas, pero hablemos de un Charles Foster Kane omnipotente o de una despedida de soltero primigenia, la gran cuestión es el tamaño del universo. El tamaño sí importa.

El universo televisivo no es tan grande como el universo que Carl Sagan nos enseñó a amar en “Cosmos”, pero sí lo bastante grande como para contener horrores inmensos y delicias descomunales. Que el universo televisivo lo haya creado Dios o el Big Bang es una cuestión secundaria. No sé si hay una perturbada mente divina detrás de los guiones de “Alaska y Mario” o si la hipnótica trama de “Utopía” es producto de un imparable Big Bang creativo, pero lo admirable es que el universo televisivo tenga espacio para Mario Vaquerizo y para Jessica Hyde. Puede que la gran diferencia entre el cosmos y el universo televisivo sea más cualitativa que cuantitativa. Está claro que un ser humano no puede viajar a una galaxia a millones de años luz de esta mota de polvo a la que llamamos Tierra, mientras que cualquier ser humano puede subirse a su mando distancia para viajar de Mercedes Milá a TCM. Pero si fuera posible viajar a galaxias muy lejanas, un astronauta jamás se encontraría con una estrella interpretando distintos papeles en lugares diferentes del universo. En el universo televisivo, eso sí es posible. Después de ver a la actriz Morena Baccarin al mando de los Visitantes en la serie “V” y al otro lado de la cama de Nicholas Brody en “Homeland”, por ejemplo, un astronauta televisivo tendrá que tener la “fuerza mental” de Nadal si no quiere sufrir un colapso al ver a la misma actriz compitiendo con Patrick Jane en “El mentalista”. La guapísima actriz brasileña es Anna, Jessica y Erica, es decir, una extraterrestre malísima, una esposa que descubre que su marido no es quien creía que era y una versión actualizada de Irene Adler, la mujer que un día venció (y quizás enamoró) a Sherlock Holmes. El tamaño televisivo importa, pero a veces es tan particular como el patio de mi casa.

1 comentario:

Amarok dijo...

Me encanta la forma en que sueles enlazar en un mismo artículo temas tan diferentes.

No sigo la serie "El mentalista" (no me atrae nada), pero tanto en "V" como en "Homeland", Morena Baccarin lo hace muy bien; es una gran actriz. Y no hay que olvidar su adorable papel de Inara Serra en "Firefly"