08 febrero 2014

"LA DECLARACIÓN"


Qué paseíllo ni paseíllo. Qué juzgados de Mallorca ni juzgados de Mallorca. Si queremos renovar las anquilosadas estructuras de la Jefatura del Estado y del funcionamiento de la Justicia en nuestro país hace falta realizar la declaración judicial que hoy ofrecerá la infanta Cristina dentro del formato más potente que ha creado la cultura occidental en las últimas décadas: el talent show... no, el reality show... no, bueno... la mezcla del talent y el reality show.

“La declaración”. Imágenes de Cristina de Borbón caminando por los alrededores del plató televisivo con aire pensativo. Voz en off con musiquita romántica de fondo: “Desde hace mucho tiempo sólo soy una mujer que tiene un sueño: quedar libre de cualquier imputación relativa al blanqueo de capitales de las sociedades de las que soy propietaria. He venido a este programa llena de ilusión, quizá sea mi ocasión para cumplir mi sueño”. Imágenes del decorado de “La declaración”. El juez Castro y otros dos miembros de la Fiscalía Anticorrupción están sentados en tres sillones de espaldas al escenario; cada uno tiene un botón en la mano que podrá apretar en caso de que le convenzan las respuestas que vaya dando la infanta a las preguntas que le irán formulando, haciendo que el sillón se gire. Entra Cristina y comienza el interrogatorio. “¿estaba usted al tanto de la trama de fraude de fondos públicos que utilizaba como vehículo el Instituto Noos y la sociedad Aizoon?”. En una sala aparte Jesús Vázquez y varios miembros de la Familia Real siguen a través de unos monitores lo que ocurre en el escenario; Felipe de Borbón grita “¡vamos, hermanita!”, la reina Sofía da saltitos y se muerde nerviosa el labio inferior sin apartar los ojos de las pantallas. Cristina comienza algo nerviosa, quizá aturdida por el movimiento de docenas de focos a su alrededor, pero pronto adquiere seguridad y sus respuestas comienzan a ser firmes. Las cámaras le toman planos medios. De pronto enfocan las manos del juez Castro. Su mano derecha se acerca al boton rojo... parece que lo va a pulsar... Y se da paso en ese momento al primer intermedio publicitario.