24 febrero 2014

DOS SERIES EN CAPUA

Dicen que “Velvet” (Antena 3) venció a “B&b” (Telecinco), pero hablamos de vencedores y vencidos porque las cadenas televisivas, en su infinita y estúpida lógica empresarial, están más pendientes de joder al vecino que de favorecerse a sí mismas. El emperador y filósofo Marco Aurelio dijo que es propio del hombre amar a quien le hiere, así que Pablo (Gonzalo de Castro) y Candela (Belén Rueda) tienen que amar a Ana (Paula Echevarría) y Alberto (Miguel Ángel Silvestre) aunque les hieran y roben gran parte de la audiencia, del mismo modo que los futbolistas del Manchester City tienen que amar a los futbolistas del Barça aunque les hieran en el Etihad Stadium. Los hombres pecan por ignorancia, decía también Marco Aurelio siguiendo a Sócrates, y, como los programadores son hombres, su pecado al enfrentar dos series dignas de ser vistas es producto de su ignorancia. La muerte nos amenaza a todos. Puede que “Velvet” destruya a “B&b”, y puede que “B&b” resista estoicamente los golpes de un destino cruel que unió en la noche de los lunes lo que perfectamente podría haber separado sin apenas sufrimiento. Pero, al final, todos morimos. ¿Es que no hemos aprendido nada de “The Walking Dead”?

Me gusta “Velvet” porque me gusta que mi madre me explique por teléfono cuánto sufre y se emociona con “Velvet”. Y no me disgusta “B&b” porque me gusta esa imposible mezcla de topicazos, ficción periodística, amores revueltos, intriga y buenrollismo. No me disgusta “Velvet” porque sale Aitana Sánchez Gijón interpretando a una estricta gobernanta de la alta costura. Y me gusta “B&b” porque Gonzalo dice que César (Carlos Iglesias) es “el Valle-Inclán de la prensa deportiva”. Me gusta “Velvet” porque, de vez en cuando, conviene sumergirse en tramas muy alejadas de los capítulos de “Black Mirror”. Y no me disgusta “B&b” porque, de vez en cuando, hay que descansar de los bocados de realidad que nos ofrece “House of Cards”. Me gusta “Velvet” y me gusta “B&b” por el mismo motivo por el que me gustan Espartaco y Draba en “Espartaco”, dos hombres obligados por sus amos a enfrentarse a muerte en una escuela de gladiadores de Capua y que se aman hasta la muerte aunque tengan que herirse. No quiero ser como Craso, así que no me quedaré sentado a ver quién mata a quién. Ya sé que todos morimos. Pero nadie debería morir un lunes por la noche a manos de un enemigo íntimo.

1 comentario:

bernardo de andres herrero dijo...

Lo malo es que Velvet es una copia de The Paradise la serie inglesa basada en la novela de Zola, como Grand Hotel era un intento de seguir la estela de Downtown Abbey.