10 abril 2014

REPLANTÉESE SU VIDA


Sabido es que una persona media emplea cerca de veinticinco años de su vida en dormir y pasa hablando unos ocho años de tiempo a lo largo de su existencia. Si juntásemos todos los segundos que hemos pasado y pasaremos dentro de ascensores durante nuestra vida alcanzaríamos los tres meses. Una persona media estará cuatro meses seguidos de su vida cepillándose los dientes, diez meses completos -a veinticuatro horas al día- esperando en semáforos, otros trescientos días más haciendo colas sin parar. Si vive en España, habrá pasado cerca de once años ininterrumpidos de su vida oyendo hablar sobre el problema catalán en radio y televisión. Vale, bien, pero ¿por qué ningún estudio se ha dedicado a contabilizar lo que verdaderamente importa, es decir, el tiempo que las personas de bien nos pasamos viendo nuestras series de televisión favoritas?

Hasta ahora. ¡Les presentamos la nueva http://tiii.me, la página web que calcula el tiempo que usted ha pasado a lo largo de su vida viendo series de televisión! No es un producto de teletienda, y funciona con una precisión suiza, más concretamente, con una precisión de fábrica de chocolates suizos. No sólo le permite calcular el tiempo que dura una serie de televisión completa -Breaking Bad: dos días y catorce horas; Los Simpsons: once días, trece horas y treinta minutos; El coche fantástico: dos días, diecinueve horas y treinta minutos-, sino que además le permite confeccionar su lista completa y personalizada de series para que conozca qué parte de su vida ha entregado a esos benefactores de la humanidad que se llaman “guionistas de Hollywood” -por ejemplo, ¿disfrutó usted de aquélla edad de oro de la comedia en la que coincidieron “Friends”, “Seinfeld” y “Frasier”? Pues sepa que se estuvo riendo sin parar catorce días y cuatro horas seguidas-.

Yo ya he hecho mi lista. Y el resultado me ha hecho replantearme la vida. A partir de ahora tengo que empezar a ver series de televisión mientras me cepillo los dientes, espero en semáforos y hago colas. Y, sobre todo, mientras oigo hablar sobre el problema catalán.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Prou ya con el problema catalán. Antes molábais.


Una catalana enfurecida.